La próxima semana la feria londinense Parallax Art Fair tendrá representación tica. María Luisa Herrera es una joven artista plástica costarricense radicada en Berlín, y del 15 al 18 de mayo estará con su obra “Monsters” en esta feria del arte independiente londinense.
Herrera explica que recibió un correo de invitación para la feria y al ser un espacio en donde ella misma debe alquilar su puesto decidió participar con la obra “Monsters” (100 x 140 cm.).
“Como artista sin representante, hay que moverse para dar a conocer el trabajo plástico que uno realiza. Uno es creadora y a la vez su propio manager. Exponer en lugares y ciudades nuevas siempre tiene un encanto, que es el sentimiento de enfrentarse con nuevos públicos y a ese condimento "sopresa". Espero lograr algún contacto en Londres, pero sobre todo encontrar una o dos personas que vean o descubran "algo" en mi pintura” explica la pintora.
Herrera ha expuesto dos veces en la Feria de Arte Latinomaericano ETNIA en Bruselas y Luxemburgo. Además, fue coorganizadora de la sección de plástica del Primer Festival Independiente de Artistas Iberoamericanas en Berlín
Fue en Francia donde María Luisa comenzó su camino en las artes plásticas cuando por primera vez visitó un museo de arte. Cuando regresó a Costa Rica (a los 14 años) inició clases con el argentino Eduardo Barracosa.
“Después del colegio iba a pintar, una vez por semana. Luego, durante un año dejé el colegio e iba todas las mañanas a pintar al taller. Después retomé en un instituto (el colegio) y me permitía asistir varias veces por semana al taller. Luego estudié Antropología en la UCR y asistía por las mañanas al taller. Ahí estuve 12 años seguidos, conocí mucha gente y me formé como pintora”, recuerda Herrera.
Su próxima experiencia será ahora en Inglaterra. La Parallax Art Fair se realizará del 15 al 18 de mayo en el Chelsea Old Town Hall, ubicado en Londres.
Pintar en Europa
Herrera se trasladó hace cuatro años a Berlín (Alemania) por motivos personales. Desde ese momento ha trabajado en adaptarse -y adaptar su pintura- al contexto europeo.
“Ser migrante no es nada fácil, es una lucha continua de aprendizaje y desaprendizaje, y comprender de donde venís, quien sos, y cual es el lugar al que se puede aspirar en el lugar de acogida, y eso en constante dialéctica. Además ser migrante te da una fuerza "especial" de lucha, porque todo es incierto, y la vida se convierte en un desafío"
De hecho, asegura que su obra ha cambiado -en cuanto a temas, uso de colores y soportes- desde que se encuentra allá.
“Berlín es una ciudad cautivante, pero hay sobreabundancia de artistas, porque la ciudad es barata para vivir en comparación con otras ciudades europeas, por eso creo que hay que buscar también moverse por fuera y no abandonar, seguir piano piano investigando y profundizando”, analiza la artista.