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Noventa y cinco bailarinas participaron en las audiciones.
[CRÓNICA]: Se buscan bailarines
¿Cómo se vive el proceso de casting para el musical “West Side Story”? Se lo contamos en esta nota.
30/10/2014 1:00 AM
Isaac Varela
ivarela@redcultura.com

Noventa y cinco chicas entre 16 y 30 años están a lo largo de un salón inmenso, lleno a los costados de instrumentos. Llevan un número pegado en frente. Estiran. Levantan los brazos. Escuchan música. Mueven los pies. Hablan entre ellas. Se balancean hacia los lados. Se balancean sobre ellas mismas.

Parecen seguras: es domingo y el auditorio principal de la Orquesta Sinfónica Juvenil está lleno con noventa chicas. El día apenas comienza. Aprenden una rutina totalmente nueva, en cuestión de quince minutos, para después bailarla frente a un jurado y optar ser elegidas como bailarinas para la primera producción inmensa de teatro musical en Costa Rica. Se llama West Side Story y se estrenará en mayo.

La obra es un musical estadounidense con guión de Arthur Laurents y música de Leonard Bernstein: una adaptación de Romeo y Julieta, de Shakespeare. Es eso y también es un equipo de producción a la altura del evento, después de una selección en las que se elegía a menos de 100 en lo que habían sido más de 300 inscripciones.

El pasado domingo fueron las audiciones para las bailarinas. Una semana antes había sido la de los bailarines. Por eso, noventa bailarinas y actrices, profesoras de baile, estudiantes, ocuparon las ocho horas que duró una audición que requería rigidez, métrica y constancia para una rutina de baile que era estricta y variada.

A su vez, los seleccionados de esa primera etapa después pasaban por una audición coral, al lado de un piano de cola y de María Marta Lopez, máster en canto y profesora de la Universidad de Costa Rica.

Al finalizar, después del almuerzo, un jurado integrado por Silvia Baltodano, Adrian Castro Baeza y Mauricio Astorga -entre otros- recibía uno a uno a los candidatos, solos, en una tarima del mismo salón, donde por último hacían una audición de canto individual.

Lo más importante es que este musical requiere de una técnica de baile sumamente compleja. “Es rápido, entonces se necesita velocidad, técnica, y mucha interpretación porque no son sólo bailarines en el escenario, son personajes en el escenario, y mientras bailan deben de estar interpretando a ese personaje”, explica Baltodano, directora ejecutiva de Luciérnaga Producciones, la encargada del evento.

El próximo domingo, finalmente, se decidirá el total de bailarines que arrancará los ensayos en enero del 2015, para una presentación estelar en mayo, donde serán acompañados por la Orquesta Sinfónica Juvenil.