Hoy pinta, hace cerámica, collage, instalaciones, fotografía y escultura, eso aparte de cualquier cosa que se le ocurra con lo que tenga a mano. Luis Chacón le ha regalado a Costa Rica y a sí mismo 45 años de experimentación artística digna de los museos del mundo.
Precisamente durante octubre, el Museo Calderón Guardia albergará lo que le cabe de la variadísima obra de Chacón: “Retrospectiva: 1967-2012”. El artista le contó a RedCultura sobre esta exposición, sobre su estilo de hacer las cosas y sobre su legado ya asumido.
¿Qué podemos encontrar en “Retrospectiva”?
Está desde un trabajo pequeñito que hice en el colegio, para que vean que ya prometía, hasta cosas de mi tiempo en Bellas Artes y cosas de cuando estuve en París, aquí hay 45 años reunidos, desde el 67 hasta hoy. Debe haber unas 115 piezas más o menos.
Vemos que hace de todo, porque aquí no hay solo pintura.
De todo, yo trabajé para un artista muy famoso en Francia, Carlos Cruz-Diez, él me enseñó que ser un buen profesional significaba abarcar todo el campo de las artes plásticas, aparte de eso lo que a mí me gusta es experimentar y descubrir cosas diferentes. Por eso continuamente estoy cambiando, pero es vacilón, en tantísimo cambio siempre hay algo que une, creo que es el color. Alguien una vez me dijo que yo era como una columna vertebral y cada sección de lo que hacía era una vértebra.
Pero definitivamente el color sobresale a lo largo de su carrera, el colorido es casi violento, que pega en la cara. ¿Refleja algo de usted como persona?
No, viera que eso sale solo. Sí tengo el don de ser colorista, por eso no me preocupa usarlo. Y aunque cuando uso color es muy vibrante también hay ejemplos que son todo lo contrario, puedo trabajar en blanco y negro o puedo trabajar en grises.
Otra constante en su carrera ha sido el paisajismo, y bien alabado por los críticos
Eso dicen, han dicho cosas tan bonitas, que soy el sucesor de Fausto Pacheco, de Gallardo, de todos los grandes de este país. Yo creo que mi forma de aproximarme al paisaje es diferente, ellos eran creo yo más románticos. Yo veo el paisaje más de cerca, al detalle. Otra cosa importante que por cuestiones de espacio no está en esta exposición es el formato gigante, que nada más lo importé no fue que lo inventé, y también cuadros de formatos irregulares, modificados e intervenidos. Siempre me gustó pasar la lógica de la valla publicitaria a la pintura.
Y status de internacional tiene, cuadros suyos andan por Estados Unidos, por Brasil, por Corea…
Es un enorme orgullo, no es cualquiera el que ingresa en un museo. Yo no vendo tanto, pero cuando vendo le digo a la gente,'mire, yo no soy como un montón, mis cuadros están en museos del mundo y eso le da un valor especial'. Yo sé que ya tengo un campo en la historia del arte costarricense, pero eso es ya como ser creído, siento que ha sido por una cuestión más de honestidad, yo jamás me propuse algo así. La otra cosa es que nadie es profeta en su propia tierra, me tratan mejor afuera. Este es un país de “serruchapisos”, si en lugar de eso nos diéramos la mano los unos a los otros este sería un país aún más maravilloso.
Con eso que dice me confirma que además de artista tiene vena de gestor cultural, siempre he pensado que al arte costarricense le faltan muchos de esos
Cuando yo llegué en los años 80 esta cosa estaba muerta en el campo de las artes plásticas, me reuní con Carmen Naranjo que estaba de directora del Museo de Arte para ver si me daba bola y hacer la primera colección de arte internacional en el país. Con todos los contactos que pude adquirir trabajando en París les pedí a los artistas que donaran de sus obras a la colección, fue más adelante que se hizo el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo en el gobierno de Calderón, que fue como el punto culminante de ese momento cultural. La tirada es que aquí a los presidentes nunca les importa el Ministro de Cultura entonces ponen a cualquiera, sin hacer más comentarios (se ríe). En este momento artes plásticas está en el fango y no hay quién lo levante, vea por ejemplo en las escuelas y colegios donde siempre quieren suprimir el curso de arte porque creen que eso es para formar artistas, y no es para eso, esos cursos son para formar gente creativa en todos los campos.
Inyectarle esa crítica y contenido social a una obra, ¿se le hace fácil?
Cuando lo siento lo hago, no es de mis cosas favoritas. Pero sí pienso que al ser un artista parte de mi función es la denuncia, pero hay que saberlo hacer.
¿Por qué le gustaría que lo recordaran?
Uy qué pregunta difícil. Me gustaría que me recordaran como un ciudadano que le aportó un granito de arena a su país, porque hay gente que nace, se muere y no hace absolutamente nada. Pero nada más.