El ministro de Comunicación, Francisco Chacón, confirmó el 25 de setiembre la decisión de Laura Chinchilla de vetar la ley de Fotocopiado; la ley deberá volver a discutirse en la Asamblea Legislativa.
Esta iniciativa nace en el 2009 de la mano del ex diputado José Merino del Río, con el objetivo de despenalizar a los que fotocopian con fines académicos y plantear una serie de reformas a la ley de protección de la propiedad intelectual (ley 8039).
Precisamente estas reformas impulsaron a las editoriales de libros a solicitarle a la Presidenta que detuviera el trámite de la ley argumentando que las reformas propuestas eliminan penas a otros usos del fotocopiado que no son legales y sí constituyen delito, además de que golpean directamente a las editoriales nacionales.
“El fotocopiado ilegal afecta seriamente a las editoriales nacionales, quizás tanto o más que a las extranjeras. En escuelas y colegios nacionales se reproducen libros completos con mucha frecuencia. Este hecho, además, desalienta a las librerías de las comunidades de recibir y exhibir nuestros libros, perdiendo con ello las posibilidades de acceder a públicos más amplios y democratizar la cultura del libro y la lectura”, asegura Óscar Castillo, de Uruk Editores.
Sin embargo no todas las editoriales comparten esta posición, tal es el caso de la editorial independiente Germinal. Según su director, Juan Hernández, debe ser prioridad el acceso al conocimiento sobre el lucro: “¿Por qué me voy a oponer a una ley que no me afecta o por qué me voy a oponer a una ley que le brinda a los estudiantes herramientas útiles o por qué voy a estar en contra de una ley que representa la última barrera contra el TLC? (…) ser una editorial independiente es más que buscar calidad y pescar lectores, es un compromiso estético y político defendiendo un derecho universal e innegable: el derecho al conocimiento”, afirmó Hernández.
Del mismo lado están los estudiantes universitarios y los trabajadores copistas que califican el veto a la ley como un ataque a sus derechos de estudiar y trabajar, respectivamente.
De esta manera el Movimiento “Fotocopiando para estudiar” saldrá a las calles el próximo 9 de octubre: “La consigna de la marcha es la defensa de la educación, el acceso a la información, a la cultura, al conocimiento por los diversos medios de difusión, donde principalmente resalta el fotocopiado para fines académicos”, afirmó Josué Aguirre, presidente de la agrupación.
El movimiento no solo agrupa a estudiantes universitarios, sino que también incorpora a los trabajadores copistas que buscan salvaguardar su trabajo.
“El resultado ideal es lograr el resello del proyecto 17342 tal y como está, para que la utilización de las obras para fines educativos se pueda cumplir, sin temor a ser sancionados o encarcelados”, concluyó Aguirre.
Mientras tanto Óscar Castillo afirmó que Uruk y otras editoriales están trabajando junto a la Cámara Costarricense del Libro y la Asociación Costarricense de Derechos Reprográficos para crear otros mecanismos legales de fotocopiado con fines educativos.
En este link puede consultar a detalle las reformas a los derechos de propiedad intelectual que propone el proyecto 17342.