Conozca a Elena Hernández: Primera mujer mascarera de Cartago
31/10/2017

Ella da vida a las leyendas costarricenses con su trabajo artesanal.

Entrevista cedida por la Oficina de Prensa y Comunicación del MCJ

 

Hace 17 años y gracias a las historias de leyendas que le transmitieron sus antepasados en la orilla de la acera frente a su casa, en El Carmen de Cartago, esta artesana inició su proyecto de mascaradas, convirtiéndose en la primera mujer mascarera de la provincia brumosa.

 

“Crecí escuchando y narrando a los amiguitos del barrio las leyendas que me contaban mis padres y abuelos; en aquel tiempo no teníamos televisor por lo que siempre nos reuníamos a compartir historias y entre más tarde, era mejor pues nos daba más miedo”, comentó entre risas.

 

Comenzó con el diseño de botellas en relieve, cuadros acrílicos y artesanías con reciclaje. “Inicié como artesana por una necesidad económica apremiante; y como mascarera gracias a un contrato por parte de Rodrigo Muñoz, que me solicitó le elaborara mascaradas miniatura para darlas como recuerdo a los ‘Gigantes de España’ y en los pasacalles para el ‘Día de la Mascarada Nacional’. Elaboré primero las mascaradas miniatura y luego me dije: ‘¡Si las hago en pequeño, las puedo hacer en grande!’”, comentó Hernández.

 

Rodrigo Muñoz, formaba parte del Colegio Universitario de Cartago en el área de recuperación de la cultura cuando trajeron al país a ‘Los Gigantes de España’, un grupo de mascaradas españolas de más de tres metros de altura.

 

Este grupo se presentó en Costa Rica el 31 de octubre del 2000, con el objetivo de promover el rescate de las mascaradas y contrarrestar prácticas de otras latitudes.

 

Elena conoció al poco tiempo a Guillermo Martínez, Premio Nacional de Cultura Popular Tradicional 2008 –reconocido por su aporte en el rescate y promoción de la mascarada tradicional costarricense-.

 

“Él fue mi inspiración y mi mentor para seguir en esta labor, yo quería dar un valor agregado a mis mascaradas y empecé a hacerlas con el tema de las leyendas de forma empírica, gracias a mis recuerdos de niña. Poco a poco con los años de práctica, preguntándole a don Guillermo y viendo, fui perfeccionando la técnica”, agregó la mascarera criada en Cartago, nacida en San José. 

 

Las leyendas favoritas de esta mascarera, sobre las cuales basa sus figuras, son: el “Padre sin Cabeza” y “El Cadejos”. “La que más me trae recuerdos es ‘El Padre sin Cabeza’, debido a que cuando era niña jugaba con mis amigos, ¡ahí viene el Padre sin Cabeza!”.

 

En las noches cuando terminaban de contar las historias, uno de sus amiguitos se colocaba una sábana encima para representar al ‘Padre sin Cabeza’ y correteaba a todos los demás.

 

Ante la consulta de si como mujer le fue complicado entrar a una práctica usualmente realizada por hombres, Hernández indicó lo siguiente: “En realidad para mí no ha sido difícil; me he adaptado y pertenezco a un grupo llamado ‘Amigos sin fronteras’, donde hay varios compañeros mascareros y he tenido bastante aceptación por parte de ellos”.

 

El grupo está integrado desde hace 5 años por aproximadamente 30 artesanos, incluidos niños, y fue creado con el objetivo de dar a conocer las mascaradas tanto en el ámbito nacional como internacional.

 

Elena elabora sus máscaras con la técnica tradicional de barro y papel. Primero se elabora el molde en barro. Luego se colocan siete capas de papel con goma de almidón de yuca y se deja secar. Cuando la máscara está seca, como tercer paso, se le aplica pasta elaborada con blanco España y goma blanca. Una vez que todo esté seco de nuevo, se lija, se le aplica pasta de nuevo y se repite hasta tener una textura lisa que no parezca que es hecha de papel. Y, como quinto y último paso, se pinta.

Elena Hernández resalta lo importante que otras generaciones “conozcan y vivan lo que se nos ha heredado y que el patrimonio no muera, se mantenga y se fomente a través del tiempo”.

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