Estelle Zaghloul: "Mi danza está sumamente ligada a mis sentimientos"
15/03/2017

Vivió la mitad de su vida en Líbano y la otra mitad en Costa Rica. La bailarina, músico y gestora cultural, Estelle Zaghloul, nos cuenta en entrevista como la danza le permitió convertir a Costa Rica en su hogar sin jamás perder su cultura y tradiciones. 

Verónica Jiménez Arguedas

vjimenez@redcultura.com

Fotografías cortesía de Estelle Zaghloul

 

La vegetación de Costa Rica le parecía ajena. Crecía por todas partes, no tenía ningún orden lógico. De donde ella venía los árboles estaban en el sitio donde se les plantó, ninguno crecía sin control.

 

Estelle Zaghloul creció a 12 000 km de San José, en la República Libanesa, mejor conocida como el Líbano. Ahí la vegetación es desértica, y el clima varía entre calor y nieve en menos de 140 km de distancia. Es obvio que las plantas de un clima tropical le parecieran ajenas.

 

Por supuesto, trasladarse del Líbano a Costa Rica implicó muchas dificultades más: aprender español -además del árabe, francés e inglés que ya hablaba-, alejarse de amigos y amigas, empezar a comer comidas nuevas, sentirse aislada. Pero cuando le pregunto qué fue lo más díficil de migrar, lo primero que recuerda como ajeno es la vegetación.

 

De acuerdo con la Organización Internacional de la Migración (OIM) para el 2015 habían 232 millones de migrantes internacionales. En nuestro país, de acuerdo con el I Informe de Migración e Integración en Costa Rica (2011) un 8.20% de la población era inmigrante. 

 

Pero la migración es mucho más que cifras, son historias. La de Estelle tiene como particularidad a la danza como elemento invariable. 

 

Danza como lenguaje común

 

Estelle llegó a Costa Rica con su familia cuando tenía 16 años. No sabía hablar español, no comía frijoles, no estaba en su casa. Pero se trajo con ella la herramienta más importante que habría de existir en su vida: la danza.

 

Su madre le enseñó a bailar danzas orientales desde que era pequeña. No de manera oficial, ni con horas de ensayo sino a través de la vida cotidiana.  "Mami es una persona sumamente alegre, entonces de repente estábamos cocinando y salía una canción y nos poníamos a bailar. La enseñanza por parte de mi mamá fue como muy orgánica porque no fue como una cosa de decir "usted se tiene que poner así" sino como más de sentir y la alegría de bailar", explica Estelle.

 

Estelle Zaghloul Belly Dance from Visual DanSe on Vimeo.

 

Video de Tito Fuentes

 

Pasó la primera etapa de su movida a Costa Rica con mucho desánimo y negación: no quería nada que tuviera que ver con el país, no quería comer gallo pinto, no quería hablar español y no quería perderse. Fue entonces, que estando en el colegio, le pidieron que presentara una coreografía para un show sobre culturas y encontró la pieza que faltaba. "Lo que sí me pude traer fue la danza, el arte y la cultura y desde ahí fue la decisión de seguir con la alegría en ese lugar y poderla transmitir al pueblo que me acogió al final de cuentas".

 

De ahí, el camino la fue llevando a convertir esa alegría en su forma de vida. Saliendo del colegio ingresó a estudiar Ingeniería Química en la UCR. "Estábamos en un laboratorio de la U y yo no podía parar de pensar en un espectáculo que estaba montando, se llamaba Rebeldía Apasionada, y algo explotó. Y ahí dije, ¿qué estoy haciendo aquí?. Fue donde sentí que mi vocación estaba por otro lado".

 

Hoy, la Academia Amar tiene más de 100 estudiantes y el Festival de Artes Árabes tiene ya 7 ediciones de realización. ¿Cómo llegó hasta ahí?

 

Danzas orientales en Costa Rica

Una vez que tuvo claro que lo suyo era la danza como vocación profesional, Estelle comenzó a dar clases -primero motivada por una necesidad económica- y encontró que la relación con sus estudiantes le permitía seguir creciendo. "Desde el momento en el que yo vi como la danza cambiaba la vida de las mujeres que las practicaban desde ahí la vocación empezó a llamar más". 


Mientras los movimientos de cadera de Shakira  en 1998 con "Ojos Así" estaba de loca moda y telenovelas como "El Clon"  invadían las pantallas nacionales, el público que quería saber más sobre danzas árabes crecía. "Al principio hubo como una locura, todo el mundo quería clases. Eso claramente no duró mucho, porque dura su tiempo porque está de moda. Pensé 'Fijo esto baja' pero vieras que muchísimas mujeres encontraron su camino en esta danza, cuando yo empecé a dar clases no había nadie más, ahorita hay alrededor de 40 academias, muchas de ellas fueron estudiantes mías o de mis hermanas o mi mamá. El boom fue comercial y luego se convirtió en lo que es ahorita" explica Estelle.

 

Las danzas árabes son un abanico enorme de ritmos, técnicas y tradiciones. Comúnmente lo llamamos BellyDance o Danza del Vientre por una influencia hollywoodense pero las danzas orientales o árabes agrupan muchos géneros que tienen que ver con las tradiciones de cada uno de los países del Medio Oriente. 

 

Fotografía de XPOSE

 

Pero aunque el público costarricense tenía interés, los estereotipos también tenían cabida. Estelle recuerda historias de terror en donde la audiencia hasta sacaba dinero mientras ella bailaba. "Cuando empecé a hacer presentaciones fue súper complicado, la gente solo veía el brassier que andaba, pero no se fijaban en cómo estaba bailando. Ha sido complicado educar pero el costarricense tiene la mente bastante abierta. Cada vez más gente lo ve como arte, cada vez más gente admira a las mujeres que lo hacen", recalca. 

 

Fue así como Costa Rica, Estelle y las danzas orientales se conviertieron en una sola cosa. La relación ha sido simbiótica: así como ella trajo todo su bagaje cultural a Costa Rica, Costa Rica cambió la forma en la que su cuerpo se mueve. "Mi danza era al principio muy popular libanés pero yo siento que solo ver los árboles de Costa Rica... hasta eso afecta mi danza. El movimiento siempre lo agarrás desde afuera. Yo bailo súper diferente a como baila la gente en el Líbano porque Costa Rica me ha enseñado otro tipo de movimiento, desde la naturaleza hasta el movimiento de la gente afecta como yo danzo".

 

A lo largo de los últimos 16 años ha inspirado a cientos de mujeres a empoderarse, de sí mismas y de su cuerpo. De hecho, ese es el pilar principal que la motiva a seguir compartiendo su danza con más mujeres.  "Yo les pido que se vean en el espejo para que se empiecen a conocer, porque la mayoría de las mujeres no nos conocemos. Cuando empiezan a entender que su cuerpo es hermoso, que es mi vehículo para la felicidad, cuando empiezan a querer a su cuerpo desde ese punto de vista su percepción del cuerpo cambia. La gente cree que la danza es hacia afuera, que las chicas bailan para que las vean, pero en realidad es hacia adentro".

Fotografía de XPOSE

 

Estelle es una mujer muy positiva. Cuando le pregunto si teme que las olas de estigma y discriminación hacia la cultura árabe infecte a Costa Rica -mientras un año electoral con discursos xenófobos se aproxima- me sonríe y me recuerda que ella parte siempre desde lo positivo. 

 

"Yo siento que este Trump es como un mal necesario, yo creo que él está empujando al mundo entero a un extremo para poder encontrar un equilibrio. Si algo ha pasado desde que él está, por lo menos en Medio Oriente, ha sido unión entre los diversos países. De repente antes entre países vecinos se atacaban, pero cuando hay alguien que viene extranjero a atacarlo entonces se unen en contra.  Lo que va a generar este extremo tan absurdo de él, es una ola positiva después porque los pueblos entre ellos se unen". 

 

Extraña mucho el Líbano, su comida, su gente, las formas tan cotidianas que tienen de relacionarse unos con otros. Pero Costa Rica es ahora su hogar, porque la danza le permitió hacerlo así. 

Festival de Ártes Árabes

 

El Festival de Artes Árabes nació hace 7 años, en un principio como una forma de unir a las bailarinas de todo el país. Fue tan buena la aceptación del público tico, que el festival ha ido ampliando su accionar a muchas manifestaciones de la cultura árabe: gastronomía, danza, música y cine.

 

Este año, extendieron su usual fin de semana a 10 días de programación que abarca distintos espectáculos, ciclos de cine y actividades especiales. Puede consultar la agenda aquí. La gran clausura será este 18 y 19 de marzo con dos días de actividades en el CENAC. 

 

"El festival ha llegado a lo que es ahora porque el público costarricense quiere que llegue a lo que es ahora, porque si yo no hubiera tenido el apoyo del público el festival hubiera parado hace mucho". 

 

Estelle Zaghloul

 

Estelle es campeona mundial de BellyDance, después de participar en un concurso internacional organizado en el 2008 por productores televisivos del Líbano. Tiene alrededor de 16 años de bailar de manera profesional y de dar clases de diversos estilos: desde el clásico libanés hasta percusión y dabke

 

"Hay días que me levanto y digo que rico tirarme todo el día de moderno, hay días que ando sumamente de percusión. Mi danza está sumamente ligada a mis sentimientos, depende de como estoy anímicamente", explica Estelle sobre sus estilos predilectos. 

 

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Historias de migración

En el 2017 estaremos conociendo historias de migración que existen dentro de nuestras manifestaciones artísticas y culturales. Pronto les compartiremos más historias de artistas  migrantes que han hecho de Costa Rica su hogar y también su inspiración.