Rafael Patiño: "el alma humana no se deja nunca apabullar del todo"
04/10/2016

En medio del Festival Internacional de Poesía nos sentamos a conversar con Rafael Patiño, poeta colombiano, sobre su trabajo, su vinculación con la ciudad de Medellín y la relación que tiene la poesía con la paz. 

Verónica Jiménez Arguedas

vjimenez@redcultura.com

 

El Festival Internacional de Poesía de Costa Rica es un ejemplo de un modelo de gestión cultural que impacta muchas comunidades del país. Por años, el festival ha procurado alcanzar poblaciones vulnerables y ha impactado a través del poder de la palabra.

 

En Colombia, el Festival Internacional de Medellín tuvo el mismo impacto en una sociedad que en la década de 1990 estaba siendo atravesada por la violencia, el narcotráfico y la pobreza. 

 

Nos sentamos con el poeta colombiano Rafael Patiño para conversar sobre su obra, su relación con la poesía de Medellín y el poder que tiene la poesía en las ciudades. 

 

Usted ha estado vinculado con el Festival Internacional de Poesía de Medellín desde sus inicios. Incluso antes, con su participación en la revista Prometeo. ¿Cómo fue que se involucró en estos pryectos y cómo ha atravesado esto su carrera?
Bueno, pues, desde hace muchísimos años he sido pues, poeta y además de eso conductor de otras lenguas, dentro de esa cultura de otras lenguas yo he trabajado como traductor y es un ejercicio no solamente muy largo sino muy intenso porque tengo a mi haber mucho más de 100 poetas traducidos desde el inglés y el francés, algunos publicados desde acá y otros países. En esa carrera como poeta y traductor yo conozco desde el principio el surgimiento de la revista Prometeo, conozco a su director, Fernando Rendón, que ahora es el director del Festival Internacional de Poesía de Medellín; hemos sido amigos por una cantidad de años muy larga, ya nosotros hablamos de medios siglos y cosas de esas (se ríe). Por la época en la que la revista comienza ya yo tenía algunos poetas importantes traducidos y ya yo comienzo desde el segundo número de Prometeo a aportar traducciones para la revista y desde que se fundó el Festival para el festival mismo.

 

¿Cómo fueron entonces esos primeros años, después de 1991 –primera edición del Festival- y aquella  primera tarde de poesía en Medellín?

Dentro de la tradición colombiana hay muchos ejemplos de poesía de calidad, esa es una constante de muchos países latinoamericanos, pero por ejemplo es muy destacada Chile. Colombia no se queda atrás en cuanto a eso. Contemplábamos con atención como habían festivales de teatro en el mundo, festivales de música y nuestras conversaciones de aquella época era constituir el nacimiento de un festival de poesía. Fernando encabezó ese movimiento, reunió un grupo de amigos en el que yo no estoy incluido desde el comienzo; yo he sido un hombre muy independiente y en esa calidad de independiente yo he pasado de una actividad a otra, a veces actividades muy disímiles que no tienen que ver de una manera directa con la poesía pero si indirecta: toda actividad humana tiene que ver con la poesía. En 1991 cuando comienza toda la fuerza del festival, surge como una necesidad cultural, como una manera de responder al vacío que existía dentro de la cultura de la ciudad misma e incluso del país y aparece como un movimiento de personas con tendencias poéticas muy distintas pero un común denominador que es el deseo fundacional y eso se vuelve realmente como una bola de alúd. Cada año cobró más y más fuerza hasta que se perfiló como el festival de poesía más importante del mundo.

 

Hoy hablaba con una amiga de Antioquia y ella me decía que siempre iba al Festival de Poesía de Medellín a llorar. ¿A usted qué le mueve ese festival?

Para mí al igual que para los cristianos o católicos es la Semana Santa o para el común denominador de las personas representa la Navidad para mí representa como la culminación del año de la creación, del año de la sensibilización, del año que es como una cuesta arriba que finalmente se corona con el Festival de Poesía que reúne unas fuerzas cosmogónicas y telúricas. Es la confluencia de energías de todo el mundo. Eso pareciera una simple coincidencia de seres pero en realidad tiene implicaciones energéticas muy profundas que se ven reflejadas en la conducta, en la mirada, en la forma de ver el mundo.

 

¿Cómo han transformado esas energías una ciudad como Medellín, que incluso les hizo merecedores (al Festival de Poesía) del Nobel alternativo de la paz (Right Livelihood Award)? 

Hay como las capas de cualquier objeto, como las capas del tiempo, uno encuentra que hay niveles de  sensibilidad y comportamientos dentro de una misma sociedad. Con ello quiero decir que Medellín no funciona desde afuera como lo ven las personas, lo que se ve desde afuera es la visión que los medios divulgan como la ciudad más innovadora. Sí hay muchas cosas que la hacen única: el metro y la cultura que el metro ha generado, el Festival Internacional de Poesía en Medellín que le ha dado otra dimensión a la ciudad en vez de aquella capital de la droga y la mafia para la época de Pablo Escobar. Hay otras obras en marcha que integra a la ciudad de varias formas y de formas muy positivas. No obstante Medellín sigue teniendo zonas muy desprotegidas, fuerzas muy oscuras, el miedo; no dejan de existir esas capas, capas oscuras que empañan la visión que uno pueda tener de la ciudad.

 

¿Cómo han calado esas capas de esa Medellín en su poesía?

Debo reconocer que he sido un privilegiado por la vida, porque he hecho lo que he querido. Enruté mi vida como artista porque eso era el impulso que mi ser sentía interiormente y en algún momento de mi vida apareció la medicina como una actividad muy importante que atraviesa fuerzas muy oscuras que habían en mí. Traigo el tema a colación porque uno no deja de ser lo que sus circunstancias son y salir de ese marco supone casi cambiar de piel. ¿Qué han significado esas capas? Endurecimiento del carácter, endurecimiento de ciertas capas del alma para poder sobrevivir en un mundo agreste y hostil, pero igualmente en una ciudad paralelamente con estas fuerzas oscuras está la población amable, amorosa, de trato lindo, cercana que tiene ese mismo corazón de uno y que no ha permitido que las fuerzas oscuras los hagan sucumbir. Entonces uno se encuentra en el día a día pues con personas muy bonitas que pese al mundo que las rodea, y estoy hablando de personas de las comunas y de esos barrios en donde esas fuerzas oscuras reinan, lo que uno percibe como una constante es que el alma humana no se deja nunca apabullar del todo, que el hombre no se deja esclavizar nunca del todo y que hay territorios del ser, del alma y el pensamiento donde ni siquiera las fuerzas oscuras hostiles y peligrosas pueden acceder y ese es un territorio de luz y de poesía.

 

Esta semana estamos hablando en todo el mundo sobre paz y sobre Colombia. ¿Qué papel puede jugar la poesía en este contexto?

Pues, de hecho la poesía, bueno no solo la poesía sino los festivales de poesía, han venido dándose como creaciones multiplicadoras no solo de la sensibilidad y la cultura de la poesía sino además de un entendimiento del otro, entendiendo que lo distinto es múltiple y respetable, como que lo distinto es la forma de enriquecer la vivencia de los otros humanos. Los festivales de poesía han permitido en Colombia que la parte fértil y amorosa del ser, se evidencie, salga a flote y se pase de unos a otros. La generación actual de jóvenes en Medellín es absolutamente fértil en creación poética y salen nuevas voces de la poesía colombiana que son realmente admirables desde el punto de vista de la creatividad y la producción de conocimiento porque la poesía al final es eso, producción de conocimiento. Ahora lo otro que hay que reconocer es que de ese huevo fabuloso, lleno de luz que es el Festival Internacional de Poesía de Medellín se han multiplicado los seres de luz en otras partes del mundo y hemos visto nacer festivales en muchos lugares del mundo.

 

¿Qué le ha parecido Costa Rica hasta ahora?

El solo nombre de Costa Rica suscita en uno la rara sensación de que va a llegar a un lugar maravilloso ¿cierto? Yo vine pues sobrevolando el Pacífico, venía desde Lima, así que empecé antes de llegar a mirar la parte costera de Centroamérica y cuando nos aproximábamos a Costa Rica lo que observé es como ese mar va pintando de blanco esas orillas, y esas orillas se pintan de verde con la selva y luego como esa selva se abre para dar cabida a los humanos. Esa fue mi mirada desde el cielo y ahora desde Costa Rica misma pues parece que hay una cercanía muy grande en lenguaje, me ha asombrado la manera de coincidir en una serie de manifestaciones que son comunes tanto a Antioquia (Colombia) como a Costa Rica, como el voseo por ejemplo.   

Cantos de Orodissi

 

Cantos de Orodissi es el libro publicado por Casa de Poesía en el marco de este XV Festival Internacional de Poesía. Sobre este libro, conversamos con Rafael Patiño. 

 

Cantos de Orodissi  ¿Cuál es la temática del libro?

Es un libro que se llama Cantos de Orodissi y otros poemas. Ese “otros poemas” no sale en la portada pero esa es una modalidad de un libro que supone poemas inéditos y una selección de poemas de otros libros.

 

¿Por qué seleccionó estos textos para este festival?

Cantos de Orodissi es un libro que está constituido por 17 poemas breves que en realidad están cantando las situaciones del mal como una realidad social, está hecho en primera persona, pero está referido a Orodissi… Orodissi es como el mal ¿no? Y es una serie de poemas escritos por lo menos hace 20 años y que siempre temí publicar debido a lo agresivos y fuertes que son los poemas.

 

¿Cómo entiende el mal en este caso?

Entendido como la transgresión que puede constituirse en actos que rompan la libertad, la integridad, la vida. Incluso, la moralidad de los otros. Es decir, Cantos de Orodissi es una serie de poemas que pueden enmarcarse dentro de lo que se conoce como “poesía maldita”.

 

¡No se lo pierda!

 

El Festival Internacional de Poesía inició el 1 de octubre y tendrá actividades alrededor del país hasta el 10 de octubre. Para que usted no se pierda ninguno de los eventos, aquí le compartimos la agenda completa del festival. 

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