Siguiéndole el paso a la Primera Dama de la Revolución
23/08/2016

Hablamos con Andrea Kalin, directora del documental "Primera Dama de la Revolución" sobre el reto que implicó contar una parte vital de la historia costarricense desde la perspectiva de una mujer excepcional: Henrietta Boggs. 

Verónica Jiménez Arguedas

vjimenez@redcultura.com

 

Henrietta Boggs es una fuerza impresionante. Ha sido testigo de grandes acontecimientos mundiales y protagonista de uno de los más importantes en Costa Rica: la Revolución de 1948. Huyó de una vida de encierro en la conservadora Alabama de la década de 1930 para convertirse en parte vital de un cambio profundo de un pequeño país de Centroamérica. 

 

Contar su historia es mucho más complicado de lo que parece. La responsabilidad cayó en las manos de Andrea Kanlin (directora) y la empresa estadounidense Spark Media, junto a varios talentos costarricenses. 

 

Conversamos con Andrea sobre los retos -y satisfacciones- de producir el documental "Primera Dama de la Revolución" que estará en la pantalla de Costa Rica en el mes de setiembre. 

 

¿Por qué te capturó la historia de Henrietta Boggs?

 

Cuando conocí a doña Henrietta, en diciembre de 2009, me cautivó inmediatamente su elocuencia, su energía sin límites y su espíritu indomable. A sus 98 años y medio se ha mantenido visualmente irresistible y profundamente conectada con el mundo. Recién en Marzo, se presentó en español en un escenario TEDx en San José frente a cientos de personas. Aún trabaja en la revista local que ayudó a fundar en Alabama, River Region Living, y participa como miembro de varias juntas sin fines de lucro. Es su presente activo así como su fascinante pasado que hace su historia tan irresistible. Con “Primera Dama de la Revolución”, doña Henrietta nos regala su inusual acceso y punto de vista a dos distintivos mundos de América. Ella, después de todo, ha vivido un amplio espectro de ambos; escapando la enclaustrada vida que la hubiese atrapado primero en la tradicional vida del Sur de Estados Unidos y después como la esposa de unos de los hombres más poderosos de América Latina. Con gracia, humildad y mucho humor ha triunfado sobre las restricciones que la sociedad le ha impuesto a las mujeres por décadas. Después de casi un siglo entre nosotros, doña Henrietta sigue mostrando con el ejemplo el valor de una vida dedicada al cambio positive. Sentí que su empoderadora historia es una que tenía que ser compartida con el mundo.

 

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Fotografía cortesía de Spark Media. 

 

¿Cuál fue el principal mensaje que querías dar con el documental?

 

Este documental brinda un inusual testimonio de primera mano del levantamiento político y la dramática transformación de Costa Rica en la década de 1940. La conexión intelectual entre don Pepe, el visionario costarricense y doña Henrietta, la libre pensadora estadounidense, realmente encapsula uno de los temas principales: las ideas culturales cruzando fronteras y fortaleciéndose entre sí. Creo que el resto del mundo, especialmente Estados Unidos, tiene mucho que aprender de la travesía democrática de Costa Rica, sus reformas sociales y su compromiso con la educación, la salud pública y búsqueda de la carbono neutralidad. El hecho de que Costa Rica no tenga ejército es inspirador. Su perspectiva sobre cómo estas reformas transformadoras se consiguieron incrementa el aprecio de la audiencia internacional por una exitosa historia de democracia única.

 

También pienso que otro tema es el empoderamiento de uno mismo. El viaje de la vida de Henrietta le permitió ver un cambio arrollador en un país que pasó de encontrar que las mujeres en pantalones eran escandalosas en 1940, a elegir mujeres en roles de liderazgo clave, incluyendo su primera presidente 70 años después.

 

Rompiendo Barreras_Primera Dama de la Revolucion from Spark Media on Vimeo.

 

 

Queremos que las mujeres, especialmente las mujeres jóvenes, sepan que pueden hacer cualquier cosa, que tienen la habilidad de transformarse a sí mismas y el mundo. Muy a menudo en la historia, los roles de las mujeres son desconocidos o invisibilizados, pero al menos sabremos que esta mujer ayudó a cambiar una sociedad. La historia de doña Henrietta es un caso inspirador de determinación y fortaleza intelectual a pesar de las circunstancias. Ver y escuchar a Boggs te abrirá los ojos y alimentará tu cabeza.

 

¿Cuál fue el principal descubrimiento que hiciste durante el proceso de filmación?

 

Dudo de comprometerme con un solo descubrimiento, siendo que un filme se despliega cinéticamente, y lo lleva a uno por una travesía que revela muchos descubrimientos a lo largo del camino. Sin embargo, una de las mayors impresiones que tuve mientras hacía este filme fue aprender cómo los ticos, al igual que sus vecinos norteamericanos (EEUU), sufren de un agudo caso de amnesia histórica.

 

La Guerra civil de Costa Rica sucedió hace apenas una generación. Sin embargo, la mayoría de la gente joven que conocí apenas tenía un conocimiento básico de los hechos y figuras de esos tiempos. No están familiarizados con las ideas, las valientes decisions, los valores y las pasiones en juego, y sobre todo, la visión que propulsó cambios arrasadores y reformas sociales – un legado que todos disfrutan hoy.

 

 

¿Cómo fue la experiencia de grabar en Costa Rica?

 

Este documental es una coproducción de un grupo de ticos y estadounidenses que unieron talentos y pasiones para crear este irresistible retrato. Trabajamos en la trinchera juntos desde la concepción hasta nuestro último corte.

 

Barrimos el país filando el Volcán Irazú, las fincas alrededor de La Lucha, el Puerto en Limón, desfiles juveniles en San Ramón, el Teatro Nacional en San José…

 

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Fotografía cortesía de Spark Media. 

 

Nuestro coproductor y director de fotografía Paulo Soto fotografió hermosamente el paisaje. Pasó meses filmando con nosotros en Washington, Alabama y en Costa Rica. Nuestro diseño de sonido y equipo de sonido liderado por Daniel Alarcón y Carlos Aguilar, que insistieron en crear un paisaje sonoro auténtico, grabando audio original de una Harley de 1940, y traer estudiantes de artes dramáticas de la Universidad de Costa Rica al Museo de los Niños para grabar el sonido de las protestas y los mitines.  Claramente nuestro equipo no se conformaría con cualquier sonido. Después de largas noches en el studio supe que habíamos tomado la decision correcta al trabajar con costarricenses cuando Carlos, exhaust y con ojos llorosos, me dijo “Quiero que mi hija sepa que trabajé en esta película”.

 

Además, desde los planos escénicos de La Guácima, nuestro encargado de la corrección de color Leo Fallas introdujo nuevas paletas de color, trayendo imágenes del pasado a la vida.

 

El director costarricense Esteban Ramírez hizo conexiones vitales para nosotros, incluyendo a su padre que es un biógrafo clave de don Pepe y del período. También nos asociamos con el Centro de Cine, cuyas oficinas están físicamente en lo que fue la casa de doña Henrietta y don Pepe en San José. Las tomas que hicimos ahí abren nuestra película y llevan a Henrietta de nuevo a casa, donde empezó su vida como la Primera Dama. El Centro de Cine también abrió su biblioteca de material de archive para nosotros.

 

Otro de los aciertos de esta producción fue trabajar con Debi Nova con la canción original que escribió para nuestros créditos finales, “Guerrera”. Debi reclutó al talentoso percusionista Tapado para que le acompañase, y la canción que produjeron captura la esencia del documental musicalmente y catapulta su núcleo emocional a nuevos niveles.

 

 

¿Qué más puedo decir? Estoy en deuda con el gran talento que hay en este pequeño país. Aún más, este filme es apenas el inicio y no el final de este intercambio cultural. Por ejemplo, estamos trabajando con Jody Steiger de la Fundación ARDE para crear un curriculum educativo que vaya junto al documental. A través de sus esfuerzos llevaremos el documental a escuelas a través del país y tendremos intercambios por Skype entre Estados Unidos y Costa Rica.

 

También nos hemos unido con la artista visual costarricense, Olalla Vargas, para crear un app móvil que se basará en la icónica imagen de don Pepe rompiendo el muro al abolir el ejército. Es un plan ambicioso con un impacto que pretendemos vaya más allá de las fronteras. Después de todo, tuvimos que elevar nuestro nivel en producción de filmes y pensamiento creativo solo para seguirle el paso a doña Henrietta.

 

¿Cómo se siente ahora que el documental está listo para presentarse en Costa Rica?

 

No puedo esperar para mostrar el filme en Costa Rica, especialmente poder estrenarlo y tener una temporada (del 22 al 28 de setiembre) en un espacio tan prestigioso como el Cine Magaly. Este proyecto ha sido un trabajo de amor y una oportunidad muy singular de contar una potente y transformadora historia de un valor histórico inmeso desde un punto de vista tan intensamente personal. Estoy emocionada de que las audiencias puedan verlo en la gran pantalla y espero que se sientan tan inspirados por doña Henrietta como nosotros seguimos estándolo. 

 

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¡No se lo pierda!

 

Si quiere ver este documental, del 22 al 28 de setiembre se estará proyectando en el Cine Magaly. Los horarios los anunciarán próximamente.