Conozca al director de La Isla de los Hombres Solos y algunos detalles de esta producción
03/06/2016

La novela del costarricense José León Sánchez llegará a las tablas del Teatro Espressivo en setiembre. Su director, el puertorriqueño José Zayas, conversa en entrevista.

Verónica Jiménez Arguedas

vjimenez@redcultura.com

Fotografías: Melvin Molina y Laura Villalobos, Teatro Espressivo.

 

La Isla de los Hombres Solos, el mayor best seller literario costarricense y la novela tica más traducida, llegará en versión teatral en el mes de setiembre al Teatro Espressivo.

 

José Zayas -director estadounidense-puertorriqueño- será el encargado de dirigir la puesta en escena, pero no será su primera vez en Espressivo y en Costa Rica: en el 2014 fue el director de La Casa de los Espíritus, de Isabel Allende.

 

Sin embargo el reto es distinto, pues en esta ocasión se enfrenta a un texto costarricense del célebre escritor Jose León Sánchez vinculado a un suceso histórico cruel: lo sucedido en la cárcel en la Isla San Lucas.

 

Esta semana Zayas estuvo en el país para iniciar con aspectos del montaje y para hacer las audiciones de la obra. Conversamos con él sobre las expectativas sobre la adaptación y los retos que implica para la dirección.

 

¿Por qué te interesó volver a Costa Rica y con este espectáculo?

Mi primera experiencia con el teatro aquí fue fantástica, me fascinó la producción, la calidad de las actuaciones, que en verdad es una forma de poder continuar mi relación con el teatro de aquí en Costa Rica. El proyecto también para mí es... para mí las adaptaciones de novela son un rompecabezas, y cuando me presentaron este proyecto yo lo consideré así, es una experiencia fantástica trabajar con un texto nuevo, un texto que tiene tanta historia e incluso el mismo José León es interesante y fantástico.

 

Hablando de la novela... cuando entraste en contacto con el texto ¿cuál fue la primera impresión que te dejó esta historia?

Es un testimonio estremecedor, es una historia carcelaria -que hay variaciones de eso en todo el mundo-, pero saber que  conocí a la persona que la escribió y que vivió dentro de la isla y que hay un mito alrededor de lo que él ha creado, fue impresionante y tiene un poder visceral.

 

¿Qué tipo de montaje tenés en mente? ¿Qué tipo de obra puede esperar el público?

La novela es difícil porque no tiene hilo dramático, necesariamente, es un testimonio, anecdótico. Ocurre dentro de muchos años, algunas personas no saben donde está el tiempo que es bastante surreal. La novela tiene una forma poética, que creo que es lo que hemos intentado captar, no es realismo, sí va a verse un sentido de lo grotesco, de la crueldad, pero estoy más interesado en crear la experiencia de lo que significa estar tanto tiempo en esa clase de ambiente. Es una adaptación idílica pero muy aterrizada y muy conectada a la vivencia del texto, de la poesía del texto.

 

¿Se alejará entonces del texto de la novela?

La historia de María Reina, por ejemplo, no la van a ver. Se va a mencionar pero no estamos interesados en recrear esa primera sección. Nos interesa la experiencia de Jacinto estando dentro de la isla, así que María Reina es una memoria, los personajes no se mencionan por nombres, porque en la novela los personajes entran y van; así que hemos creado un texto que está inspirado en el teatro griego, es coral, no voy a decir que es abstracto pero sí tiene un sentido de ritual, de cómo se puede contar esta clase de historia y cómo puede ser un testimonio para el pasado y para el presente.

 

Estuviste esta semana en la Isla de San Lucas, ¿qué cambió para vos al conocer la isla físicamente?

Bueno, el texto no ha cambiado todavía porque está en proceso. Pero al ir ahí uno siente el dolor, uno siente el peso de la historia. También el calor... literal. Te lo pueden describir en la novela pero hasta que lo sientes no lo crees. Tampoco hay brisa, no hay movimiento. Pero dentro de eso hay un paraíso, así que hay que entender el contraste, lo horrible que ocurrió ahí y lo bello que es el ambiente, fue muy interesante y decidí que quería una adaptación que tuviera que ver con esos constrastes.

 

En esa misma línea ¿cómo fue tu encuentro con José León Sánchez?

Impresionante. Muy bien leído lo encontré, muy culto. Con un manejo del lenguaje impresionante, es un mito, para mí impresionante. Lo escuché mucho, no hablé mucho, fue bellísimo encontrarme con él y llegar a conocer esa voz, que ha cambiado también. He estado leyendo sus otras novelas, he estado viendo el cambio entre la primera novela y ahora. Ver qué clase de autor y de persona se ha convertido me ha impresionando mucho.

 

Una parte interesante de tu trabajo como director ha sido el trabajo con adaptaciones de novelas latinoamericanas al teatro. ¿Qué le encontrás a la novela latinoamericana que sea tan interesante de llevar a las tablas?

(se ríe) Muy buena pregunta. Yo lo hago porque en los Estados Unidos es importante rescatar para un público hispano, que en verdad no tiene esas historias contadas de esa forma. A mí me fascinan todas las novelas obviamente, y si pudiera hacer otras novelas también lo haría, pero tengo la suerte de trabajar con temas latinoamericanos, así que para mí es conectarse desde los Estados Unidos con eso. Es una voz también que es esencial a mí, a lo que yo soy. Yo estoy entre culturas, es una forma de hablar de mi pasado y de mi presente, de un lenguaje del que no estoy tan conectado como quisiera estar. Yo me crié en las Islas Vírgenes, en Puerto Rico, soy dominicano, he pasado más del 60% de mi vida en Estados Unidos, así que estoy entre culturas, y esto es una forma de tener esta conversación con lo que soy.

 

¿Cuál podría ser tu aporte, como director extranjero, hacia esta historia costarricense?

La distancia es muy importante para las adaptaciones, porque para cualquier adaptación hay que traicionar al libro. Lo más importante es que no tengo historia con quién es José León y qué es la novela, así que yo estoy entrando de una forma inocente y abierta, y esto me ha hecho entender la historia de una manera que funciona bien en las tablas sin tener que sobre respetar lo que es la novela. Creo que lo estamos haciendo bien. Va a haber un momento, si uno está esperando un momento muy específico de la novela que le puede chocar. Pero por ejemplo, en La Casa de los Espíritus, Caridad [Svich, dramaturga] no usó nada del texto de Isabel [Allende] y al final del día vos escuchas a personas que decían que era muy fiel al espíritu. Estamos siendo fieles al espíritu de lo que José León escribió, pero también al personaje de José León, no solamente a Jacinto, sino a quién es él. A mí y a Caridad nos ha fascinado conocer a José León ahora, para captar en lo que él se ha convertido y tener un diálogo en el pasado y en el presente.

 

¿Te da miedo irrumpir así en un contexto y en un texto? ¿Te genera algún tipo de ansiedad?

Miedo, no, nunca me da miedo. Sí, no duermo, porque es un rompecabezas y siempre lo estoy pensando, ¿debo cambiarlo? ¿Lo estoy haciendo bien? Una vez que entro con los actores, los actores me dan confianza, porque si los actores te están escuchando dices ok, estamos conectando. Al público nunca le tengo miedo, porque si lo odian fantástico, es una conversación que hay que tener, porque cualquier pieza de arte es así. Uno nunca va a poder captar exactamente lo que una novela hace, así que desde el principio estás fallando pero para mí lo interesante es las personas que se reencuentran con la novela, o ven otro lado de la novela que no conocían. 

 

¿Cómo ha sido esta semana de trabajo en Costa Rica?

Mucho trabajo, como siempre. Visitamos la isla, un día completo de eso. Llevamos tres días de casting, vimos a más de 40 actores, ayer terminamos el casting oficialmente, ahora es a ver si los actores dicen que sí. El proceso del diseño ha sido exquisito, tenemos un equipo fantástico y lo que el diseñador de escenografía nos ha propuesto es muy emocionante. 

 

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José Zayas trabaja principalmente en la ciudad de Nueva York, aunque ha tenido montajes en varios países de Latinoamérica.

 

¿Qué particularidades tendrá el elenco que estás buscando?

Variedad, variedad física, interés en una fisicalidad fuerte. Actores que se entreguen completamente a las realidad de esa situación. Pero también la adaptación tiene movimiento, tiene baile, estamos buscando actores que no le teman a experimentar y descubrir conmigo y que vamos a estar creando los personajes.

 

La Casa de los Espíritus se destacó por el uso de recursos como la multimedia y el audiovisual que le dieron una riqueza importante. ¿Será así La Isla de los Hombres Solos?

Usualmente no me gusta repetirme en un teatro pero sí vamos a hacer multimedia. Creo que va a ser más complicada, es más difícil decirlo desde ahora. En Casa cuando llegué ya estaba montada así que tenía un sentido, esto lo estamos haciendo desde el principio, esto nunca se ha hecho. El multimedia nos va a poder dejar entrar en la imaginación de los reos y nos alejará del dolor tan físico. Es necesario, no puede ser una letanía de violencia, hay una poesía que es interesante y que lo visual va a lograr.

 

¿Cómo ha sido la investigación para esta obra? ¿Desde dónde viene tu mirada?

Sé un poco de la historia, la adaptadora y yo hemos hablado mucho, ella me ha dado todo el trabajo que estaba haciendo de investigación. Yo llega un momento en que tengo que salirme de eso, entiendo como funciona la historia, pero también la historia en la novela no funciona literalmente, sé que José León entró en el 50 pero también el vestuario de los reos no cambia, porque en la isla el tiempo no cambia. Me interesa captar las relaciones entre los reos, que es algo que no necesito el contexto histórico. 

 

¿Esta obra será atemporal, en el sentido de que podría estar ambientada en 1950 o en el 2016?

Correcto. Eso es lo que quiero. Al diseñador de vestuario le interesó cómo los guardias cambian en el tiempo, porque los uniformes cambian en el tiempo, pero los uniformes de los reos nunca cambian, cada 6 años les daban uno nuevo pero es el mismo. La atemporalidad es muy importante en la poesía de la puesta.

 

¿Por qué el público debería ver esta obra?

Es una gran novela costarricense, es una historia muy importante. Los que estuvieron vivos ya están conectados con José León, y crean discusión sobre el tema de la justicia y sobre los cambios que ha habido en Costa Rica. Para mí es importante crear diálogos con eso y si es controversial, mejor. 
 

Segunda vez en Costa Rica

 

José Zayas estuvo en Costa Rica en el 2014 para dirigir la puesta en escena de La Casa de los Espíritus en el Teatro Espressivo.

 

 

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