Silvia Baltodano, protagonista de West Side Story: “No hay excusa para no hacer las cosas bien”
13/03/2015

La protagonista y productora ejecutiva de West Side Story en Costa Rica cree que este musical puede abrir espacios importantes en el arte escénico costarricense. 

Verónica Jiménez Arguedas
vjimenez@redcultura.com

 

En mi libreta tenía apuntado que iba a entrevistar a Silvia Baltodano, protagonista y productora del musical West Side Story en Costa Rica.

 

“Ya casi te atiende María”, me dice una de las productoras del espectáculo cuando llegué a Danzay, espacio en donde ensaya el elenco. María, María, María... Me toma un rato caer en cuenta que María es el nombre de la protagonista de West Side Story, papel que interpreta Silvia.

 

En medio de ensayos arduos, Silvia ha entregado todo, hasta su nombre. De aquí a que terminen las funciones Silvia ya no es Silvia: es María, la chica latina que se enamora de alguien prohibido.

 

Con la enagua de ensayos sobre sus pantalones aparece Silvia, bueno... María.

 

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Toda su carrera ha girado alrededor de su amor por los musicales; por cantar, actuar y bailar. Se formó en Canadá estudiando Performing Arts (artes escénicas) y en Londres en donde cursó en el prestigioso Royal Central School of Speech and Drama en Londres, donde se involucró con proyectos musicales, audiovisuales y teatrales.


 

 

Es la directora de Luciérnaga Producciones, una empresa que creó para poder solicitar las licencias para producir West Side Story en Costa Rica. Con Luciérnaga, tiene muchos planes: más musicales, talleres de entrenamiento para artistas y hasta proyectos audiovisuales.

 

Regresó a Costa Rica para devolver lo que obtuvo en el extranjero: “Si yo no hubiera tenido el apoyo de CONAPE no hubiera podido cumplir mi sueño de estudiar en Londres. Entonces para mí es muy importante dar de vuelta”.

 

Esta es María. Esta es Silvia. 

 

¿Por qué traer el musical West Side Story a Costa Rica?

 

Pensé que sería el musical perfecto porque es muy completo, es de los más conocidos, es un clásico de Broadway. En términos musicales es una oportunidad lindísima para los músicos de la Orquesta Sinfónica Juvenil tocar un repertorio de Bernstein que es clásico casi.

La coreografía es un reto espectacular para los bailarines costarricenses. Siento que toma una temática que llama la atención a muchas generaciones. Es algo que salió hace tiempo y varias generaciones lo conocen. Además se ha ido retomando en cosas como Glee y High School Musical que han hecho un revival, más gente lo ha ido conociendo y por eso siento que es para un público multigeneracional.

 

Adrián Castro (director) me explicaba que uno de los propósitos de ustedes con Luciérnaga Producciones es pagar a los artistas como se lo merecen. ¿De dónde están sacando los recursos para asumir una producción como esta?

 

Estamos poniendo nuestra vida y nuestros ahorros, la mayoría del capital es propio. Pero si hemos contado con mucho apoyo por parte del gobierno y eso es invaluable; es una coproducción con el Centro Nacional de la Música y el Teatro Popular Melico Salazar, entonces ya ahí hay camino avanzado. Todo ha sido gracias al apoyo, y mucho el apoyo de mis papás que me han acompañado por muchos años para poder hacer lo que me gusta. Estamos esperando tener una buena temporada y que no haya ni un asiento vacío en ninguna de las funciones.

 

¿Por qué protagonizar y no dirigir?

 

Yo no soy directora, yo no sé dirigir. Adrián es un director buenísimo, estudió dirección de actores, de cine y además es bailarín y entonces puede combinar eso. Yo soy actriz. Me he dedicado a la producción porque no me queda de otra porque llegué y dije ¿y ahora qué? Ha sido un trabajo entre Adrián (director), Daniel (productor) y yo que sabemos que queremos lograr.

 

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No es tu primer trabajo en teatro musical. ¿Por qué te gusta tanto este género?

 

Yo empecé como bailarina desde muy pequeñita. Siempre me ha gustado bailar, pero lo que me encantaba era estar en el escenario. No fue hasta que en el colegio hicieron un musical, hicieron audiciones y tuve la oportunidad de hacer El Fantasma de la Ópera que me di cuenta lo chiva que uno siente cuando empieza a combinar estas cosas. Me di cuenta que lo que me gustaba de bailar era interpretar, no necesariamente los movimientos. Es lo mismo en el teatro musical, pero se combina todo. Uno tiene que contar una historia bailando, cantando y musicalmente.

 

¿Como ves el teatro musical en CR?

 

Ha habido muchas iniciativas muy valiosas en el país que se han hecho de cosas originales, que tienen gran mérito y que han ido abriendo las puertas para que producciones más grandes –franquicias- lleguen al país. Talento hay, interés hay. Creo que ya es hora de empezar y yo espero que esta iniciativa nuestra motive a otras compañías a realizar cosas bien hechas. Estamos en un momento en el que no hay excusa para no hacer las cosas bien hechas: para contratar buenos artistas, para pagarles bien, tener una buena producción.

 

¿Cuál será el papel de West Side Story en la historia del teatro musical de Costa Rica?

 

Espero que siente un precedente, que haya un Costa Rica artístico antes y uno después. Yo he escuchado cosas como “ay, pero West Side Story es súper difícil” o “ay no, aquí eso  no se puede”. Yo siento que esto es una oportunidad para que todos los involucrados probemos que claro que hay gente, más gente que la que está participando aquí. Nosotros audicionamos un montón de gente, que dejamos por fuera y no por falta de talento. Hay mucha gente y muchas ganas. Yo espero que después de West Side Story nos demos cuenta artísticamente que sí se puede, que ser un artista es una profesión súper digna y que uno merece vivir bien de lo que a uno le gusta hacer.

 

Yo quisiera que creemos una asociación de artistas, algo que nos proteja, que establezcamos un salario mínimo, horas de ensayo mínimo. Sobre todo espero que la gente los disfrute montones y que creemos un público para que cada vez que haya teatro musical esté llenísimo. 

 

Fotografía: Stephanie Damron

No se quede sin verla:
 

Funciones:

Sábado 2 de mayo,   8:00 PM
Domingo 3 de mayo,  5:00 PM
Martes 5 de mayo,  7:30 PM
Miércoles 3 de mayo, 7:30 PM
Viernes 8 de mayo,  8:00 PM
Sábado 9 de mayo,   2:00 PM y 8:00 PM
Domingo 10 de mayo,  5:00 PM
Martes 12 de mayo,   7:30 PM
Miércoles 13 de mayo,  7:30 PM

 

Las entradas se venderán únicamente a través del sitio www.laboletería.co.cr.

 

Las personas con discapacidad podrán adquirir entradas en luneta por ¢12.000 colones.

 

Debido a las temáticas que se tocan en el musical se recomienda que los menores de edad estén acompañados por un adulto.