Festival de Poesía culmina con los ojos puestos hacia el futuro
22/10/2015

El Festival Internacional de Poesía 2015 terminó el 16 de octubre después de haber recorrido bibliotecas, parques, museos, cárceles y centros culturales. ¿Qué dejó a su paso? Aquí se lo contamos.

Natalia Rodríguez Mata

nrodriguez@redcultura.com

 

El Festival Internacional de Poesía 2015 finalizó el 16 de octubre tras diez días de actividades con gran asistencia y la promesa de volver con más.

 

En entrevista, la coordinadora general, Paola Valverde, nos brinda detalles sobre lo que fue esta edición. 

 

¿Cómo estuvo la asistencia en esta edición?

 

Del público que contabilizamos estamos hablando de un promedio de 750 personas que asistieron a la inauguración, 400 que asistieron a la Inauguración Regional en Esparza, 150 personas que fueron a la presentación de la Colección Literaria en el Museo de Jade y 200 personas en la clausura en el Instituto de México. Sin embargo hablamos de miles de personas, ya que se hicieron lecturas masivas en colegios, escuelas, cárceles, auditorios universitarios, centros culturales y diversos puntos clave de Costa Rica.

 

¿Cuántas actividades se realizaron en total, incluidas las de las provincias?
 

Un promedio de 50 actividades en todo el país (15 sedes), en donde se hicieron talleres, lecturas, conversatorios, visitas a colegios, escuelas, cárceles y grupos artísticos de las comunidades.


¿Cuál es el balance que se hace de esta edición del FIP a nivel de autores invitados, actividades realizadas y público?

 

El balance es positivo. Fue una gran experiencia, los autores fueron de una alta calidad literaria y humana. Existió el diálogo entre el público y los creadores de la palabra. Año tras año la poesía va ganando terreno en el corazón de los costarricenses. Hay un público consolidado y sediento a la espera del festival.

 

 

¿Por qué piensan y siempre recalcan que la poesía tiene un poder transformador? 

 

La poesía es la madre de todas las artes, su poder es místico. Se dice que un poema te puede salvar la vida y yo creo en eso. La poesía llega a lugares desconocidos y en donde menos se piense brota la vida. Como herramienta es vital pues, como dijo el poeta cubano Waldo Leyva, la materia prima es la palabra. Es decir, podemos tocar comunidades enteras con solo llevar la palabra a través de los poemas, la voz, una tiza, un papel, los oídos. La magia puede ocurrir en una mesa, un aula, un parque. Cuando finalmente compartimos el poema éste se vuelve una realidad.

 

Es transformadora porque al compartir la creación literaria desarrollamos la sensibilidad de los seres humanos. Y es ahí donde observamos fenómenos en cuanto a la autoestima de diversos grupos de personas, así como la empatía hacia el dolor ajeno, por poner un ejemplo.

 

¿Qué retos hay para la próxima edición?

 

El mayor reto es permanecer unidos. Esta edición fue preciosa porque miembros de varios grupos literarios del país unieron sus manos para sacar adelante al festival. Aunque todos los años ha habido valiosos colaboradores, este año fueron los poetas quienes marcaron el camino. Por esa razón hubo una unión basada en la amistad, el trabajo, la entrega y la pasión.

 

Debemos organizar muy bien el plan de acción pues ya el festival ha quedado corto, los costarricenses desean tener la oportunidad de participar activamente en talleres de poesía con el fin de perfeccionar el oficio. Desde ya estamos trabajando en dicho plan que daremos a conocer, mediante la Fundación Casa de Poesía, para inicios del año 2016.