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La música electroacústica en Costa Rica / Oscilador

Permalink 22.02.09 12:31 , Categorías: Frecuencia modulada

La música electroacústica en Costa Rica
Fundación del colectivo Oscilador
Por Otto Castro

Oscilador Logo

Este artículo fue publicado por primera vez para la colección Miradas Subjetivas del Centro Cultural de España bajo la Ediciones Perro Azul, 2008.

Este artículo tiene por objetivo dar una mirada actual al acontecer electroacústico en Costa Rica, es una pequeña introducción que espero estimule la curiosidad intelectual de algunos musicólogos y compositores, sobre sus cortos quince años de existencia en el ámbito del arte sonoro formal. Sin pasar de lado, el esfuerzo que ha hecho el programa de Identidad Cultural Arte y Tecnología (ICAT) de la Universidad Nacional, junto a una serie de compositores de este género, al crear un proyecto de envergadura significativa en este quehacer, el cual hemos bautizado con el nombre de Oscilador. Sobre todo, este texto está enfocado a la fundación este colectivo, que en sus inicios se llamó: Red de Arte Sonoro Costarricense, convirtiéndose actualmente en un proyecto para la difusión de la música electroacústica en nuestra latitud.

Es preciso indicar que no existe todavía ningún estudio histórico sobre este género en Costa Rica, aún hay muchas preguntas sin contestar, cómo por ejemplo: ¿cuál fue la primera obra electroacústica compuesta en nuestro país?, ¿será cierto que en San José, en la década de sesentas; se realizó un concierto con el instrumento musical: Theremin ?, ¿cuántos conciertos se realizaron antes de 1994? ¿cuál fue su repertorio y la técnica utilizada por los compositores para crear estas obras? ¿qué instrumentos electrónicos se usaron?, ¿Cuáles conciertos pudieron ser logrados por medio de la espacialización en la década de los setentas u ochentas?

Un largo camino

Para tener una idea básica de la historia de la música electroacústica en el mundo, voy a aportar tan sólo algunas fechas, necesarias como puntos de referencia a lo largo del camino ya emprendido por este tipo de arte sonoro.

Hace noventa y ocho años se escribió en Milán - Italia, el primer manifiesto del movimiento rumorista que se título: “Manifiesto dei Musicisti futuristi” por Filippo Tommaso Marinetti. Los rumoristas realizaban ya desde esta época, conciertos con instrumentos que producían diferentes tipos de ruidos y hasta llegaron a hacer un catálogo sobre los mismos, considerándolos como material esencial en su producción musical. Fue la piedra fundamental para el desarrollo posterior del arte sonoro contemporáneo.

Sus palabras dentro de este escrito son tan actuales que me permito transcribir un fragmento a continuación:

Yo me dirijo a los jóvenes. Sólo ellos deberán escucharme y podrán comprenderme. Hay quien nace viejo, espectro baboso del pasado, criptograma hinchado de veneno: a ellos, ni palabras, ni ideas, sino una única imposición: fin.

Yo me dirijo a los jóvenes, sedientos necesariamente de cosas nuevas, presentes y vivas. Que me sigan ellos, confiados y ardientes, por los caminos del futuro, donde ya los míos, nuestros intrépidos hermanos, poetas y pintores futuristas, nos preceden gloriosamente, hermosos en su violencia, audaces en la rebelión y luminosos en el genio animador (…)

Insignia para los jóvenes, vegetan los liceos, los conservatorios y academias musicales. En estos viveros de la impotencia, maestros y profesores, ilustres mediocridades, perpetúan el tradicionalismo y combaten todo esfuerzo por ensanchar el campo musical.

Ello causa: represión prudente y contención de toda tendencia libre y audaz; mortificación constante de la inteligencia impetuosa; apoyo incondicional a la mediocridad que sabe copiar o incensar, prostitución de las grandes glorias musicales del pasado, como armas insidiosas de ofensa contra el genio naciente; limitación del estudio a un vano acrobatismo que se debate en la perpetua agonía de una cultura atrasada y ya muerta (…)

Tras varios eventos importantes en Europa y Estados Unidos, en Latinoamérica, específicamente en Chile; en 1956 y 1959, hace 52 años y 49 años respectivamente; se componen las obras: Nacimiento y Variaciones Espectrales. La primera hecha por León Schidlowsky y la segunda, por José Vicente Asuar, quien fue el creador de la primera computadora dedicada a aplicaciones musicales, como fue el COMDASUAR (Computador Musical Digital Analógico Asuar) en 1978. La invención de este maravilloso computador, se une al genio del compositor e investigador Juan Blanco. A treinta y seis años de diferencia, antes de la invención del COMDASUAR, Juan Blanco presento en Cuba, al Registro de Marcas y Patentes el Multiórgano, considerado por muchos como el precursor del Melotrón.

A partir de todos estos acontecimientos, es que en 1994 se celebra bajo el Foro de Compositores del Caribe, el primer concierto de música electroacústica. Este evento tan significativo, sólo fue presenciado por un grupo reducido de público que asistió esa noche. El concierto estuvo coordinado por los compositores Carlos Vázquez de Puerto Rico y Juan Blanco de Cuba.

Desde Costa Rica, primera etapa:

Curso de introducción a la música electroacústica

Oscilador (proyecto para la difusión de la música electroacústica en Costa Rica), nace gracias a un curso sobre las técnicas básicas de la creación musical, por medio de herramientas digitales que yo dictaba en el año 2004, para el programa de Identidad Cultural, Arte y Tecnología (ICAT) de la Universidad Nacional.

Este curso fue presentado a dicha organización, por recomendación del compositor Alejandro Cardona, teniendo un claro objetivo: dar a conocer las principales herramientas digitales para la creación musical a la población universitaria y público general interesado.

Este constaba de 12 clases, cada sesión se dividía en dos módulos:

I. Teoría: abordando temas como características acústicas del sonido, principios básicos de la síntesis, edición y montaje de las muestras.

II. Apreciación musical: audición y análisis de las fundamentales obras maestras de la electroacústica clásica, como: el cantar de los adolescentes de Stockhausen, el estudio de los ferrocarriles de Pierre Schaeffer, William Mix de John Cage, Mutaciones de Jean- Claude Risset o Unifamiliar Wind de Brian Eno.

Es importante resaltar, que muchos de nuestros estudiantes se acercaban a este programa sin tener ni la más mínima idea de qué significaba el nombre del taller, muchos asistieron porque creían que era un curso para ser mejor DJ, y la gran mayoría por curiosidad. Lo interesante del proceso era que al concluir los contenidos y en la última etapa, donde tenían que presentar un trabajo que diera muestras del conocimiento aprendido, muchos de estos estudiantes, terminaban adorando la música electroacústica y se iban por lo menos; con dos pequeñas obras terminadas, ya fuese de música concreta, electrónica pura o mixta.

Después de dos años de realizar este curso, nos dimos cuenta que había que ofrecer una continuación a este primer proyecto, ya que eran muchas las consultas por parte de los estudiantes de querer continuar unidos al tema de la electroacústica, además de tener conocimiento de los eventos; que de tanto en tanto se realizaban, tales como: conciertos, clínicas, talleres o festivales a nivel nacional. Fue entonces cuando se propuso crear un colectivo que velara por la difusión y conservación de la música electroacústica en Costa Rica. Así nació: Oscilador.

Es importante resaltar, que junto a este taller y antes de que este se gestara, ya había un movimiento de clases y talleres, impartido por mi persona de manera independiente, de donde nacieron algunos participantes e interesados en el género, quienes ahora son integrantes del Colectivo.

Segunda etapa:
Conformación del colectivo Oscilador

Esta idea, la de crear un colectivo de personas vinculadas por la electroacústica, fue poco a poco creciendo y me dí cuenta que era mejor crear una Red; con una visión más amplia, que albergará tanto a los estudiantes de este curso, como a las personas interesadas y compositores.

Para finales del 2006, teníamos conocimiento de algunos músicos, lo sumo tres o cuatro personas que se dedicaban de forma esporádica a la música electroacústica, pero no existía más información que esta. A mediados de octubre del 2006, construimos un plan que recogiera información de todos los músicos que se dedicaban de forma seria a utilizar este género como principal material sonoro dentro de sus obras. Ya para enero del 2007, se tenían 8 profesionales de la música y además, muchos de ellos tenían realizados estudios de postgrado en este ámbito. Fue así como el 29 de mayo del 2007, se inauguró la Red de Arte Sonoro Costarricense: Oscilador. Tan exitoso resultó su comienzo, que a sus tres meses de fundada, ya tenía 42 miembros, muchos de ellos antiguos estudiantes del primer curso, así como también personas interesadas de las más diversas ocupaciones.

A partir de la experiencia que yo había tenido en otras redes de música electroacústica en Latinoamérica, decidí proponer a sus miembros integrar una entidad costarricense, por medio de un tipo de organización parecida. Más adelante esto cambió, dado lo complicado que era ponerse de acuerdo para la toma de decisiones, implementación de los proyectos, así como coordinación y delegación de responsabilidades en cuanto al levantamiento de fondos, gestión y contactos con las instituciones para el apoyo de nuestras actividades. Actualmente se desarrolla la actividad de Oscilador como un proyecto para la difusión de este género.

Una vez conformado el colectivo, se pensó que era fundamental para el grupo tener una página Web, para esto el ICAT fue primordial, dado que nos facilitó su servidor y a un diseñador para la creación de nuestra primera página. Desde sus inicios y hasta la fecha esta página sigue funcionando todavía. Su sitio web es:

http://www.icat.una.ac.cr.

La misma, tiene una sección de proyectos y dentro de ella se puede ver la información de los miembros que conforman el colectivo, tales como: biografías, sinopsis y audición de las obras.

Más adelante, y gracias a la donación del compositor Fabrizio Montero, logramos tener nuestro propio sitio Web: www.oscilador.org en la cual, no sólo se encuentra el enlace con el ICAT de la Universidad Nacional, sino también todas las instituciones que nos han ayudado hasta el momento, como Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, con sección: Martes por la Noche, el Centro Cultural de España, el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC) y la Fundación Ars Teorética.

Oscilador.org ha posibilitado, por medio de su sección dentro de la página didáctica; a compositores de Mesoamérica e incluso de otros países como España, ha facilitado el aprendizaje y consultas sobre lenguajes de punta, como el Supercollider (SC). Este apartado virtual dispone a cualquier usuario, de tutoriales en español que se pueden bajar de forma gratuita, por ejemplo: el lenguaje SC de código abierto.

Los documentos que en esta sección se encuentran, han sido donados por dos miembros muy valiosos dentro del colectivo como son: el compositor costarricense Federico Reuben y el ingeniero Rodrigo Núñez.

Tercera etapa:
Compilación de la música electroacústica costarricense

Sin lugar a dudas, el paso fundamental para la consolidación de este colectivo, fue la presentación de un tercer proyecto: un CD que hiciera visible las principales obras electroacústicas costarricenses; al medio cultural nacional e internacional. Es así, como en enero del 2007 se invita por medio de un comunicado a los asociados de Oscilador y dentro de ella la propuesta del CD. Ya para Julio del 2007, teníamos una cantidad considerable de obras y de nuevo el ICAT, nos brindó un diseñador y apoyo logístico, en todo el proceso de la creación de esta primera antología electroacústica costarricense.

Para este CD contamos con colaboración en la presentación escrita, del reconocido investigador y compositor argentino Ricardo Dal Farra, director del Centro de experimentación e investigación en Artes Electrónicas de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Argentina e investigador asociado a Music, Technology and Innovation Research / Centre de Monfort University de Inglaterra.

Es en este sentido, el año: dos mil siete, es decisivo para este proyecto y para el afianzamiento de la música electroacústica costarricense. Dado, que es en este año, en el que muchos compositores retornan a Costa Rica, después de hacer estudios musicales electroacústicos de postgrado. Por otro lado, se activa el contacto con algunos otros ticos que residían en el extranjero terminando sus programas de doctorado, como es el caso de Mauricio Pauly, Federico Reuben, Fabrizio Montero y Pablo Chin.

Oscilador nació a partir de una necesidad, crear un colectivo que permitiera a todos sus interesados; informarse más acerca de las últimas técnicas de la electroacústica, compartir información y dar a conocer la producción artística costarricense en esta área, tanto a nivel local como internacional.

A un año y nueve meses de fundado Oscilador, se ha logrado:

• Producir un CD

• Musicalizar un corto audiovisual titulado: “Réquiem” de Mauro
Borges, el cual fue inaugurado en un cine de San José con una
asistencia de 600 personas.

• Musicalizar varias películas de cine de vanguardia de los años
veintes para un proyecto generado por la Fundación Ars
Teorética, con la curaduría visual de Jürgen Ureña y curaduría
musical de Otto Castro.

• Realizar tres encuentros con compositores internacionales

• Efectuar varias conferencias, charlas y coloquios sobre la
música electroacústica en diferentes instituciones y centros
culturales dirigidos a la comunidad estudiantil al público
general.

• Ejecutar un festival dedicado por entero a la música
electroacústica.

• Llevar a cabo cuatro cursos sobre Max-MSP, Supercollider y
música interactiva.

Muchas de estas actividades se pudieron implementar con éxito gracias al apoyo del Centro Cultural de España, la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, el programa de Identidad Cultural, Arte y Tecnología de la Universidad Nacional y la Universidad Isaac Newton.

Este colectivo, que en un principio se planteó como una Red, sin una jerarquía establecida y que proponía llevar a cabo sus proyectos por la iniciativa de todos sus miembros cambia en Setiembre del 2008 bajo la propuesta de los compositores Mauricio Pauly, Federico Reuben y Fabrizio Montero, quienes proponen por cuestiones prácticas; se transforme de Red a un proyecto con un perfil de difusión, nombrando a un director.

Este colectivo reúne a los principales creadores sonoros del medio costarricense tales como: Marvin Coto, Pablo Chin, Federico Döerries, José Duarte, Fabricio Durán, Mauricio Fonseca, Fabrizio Montero, Mauricio Pauly, Federico Reuben, Julio Zúñiga y Otto Castro.

Lo más importante, que este colectivo ha logrado, en tan poco tiempo; es visibilizar la creación electroacústica de nuestro país al mundo, y activar la producción sonora y actualización técnica de sus integrantes. Antes de la fundación de la misma la producción electroacústica era sino escasa, esporádica, aislada y poco sistemática, imposibilitando su perfil en el ámbito de la promoción de este tipo de estéticas.


CD – Oscilador

La pregunta que me hice antes de luchar por este proyecto fue: ¿Cómo suena la música electroacústica en Costa Rica?

A partir de esta inquietud pasaron muchas horas, noches y días de escuchar material, revisar los textos que nos habían enviado, así como las sinopsis de las obras y otros documentos.

Un día y de repente di con la respuesta: esta provino de dos obras: Breñal de Mauricio Fonseca y Flujo Creacional de Isaac Rojas. Estos dos trabajos dieron una luz muy clara, del rumbo que iba a dar el viaje de la escucha y como se debían seleccionar las demás obras, para establecer una curaduría que permitiera dar una visión general del acontecer electroacústico en Costa Rica a través del Disco Compacto.

Obras de la compilación: Primera antología de música electroacústica costarricense.

Breñal (2007) de Mauricio Fonseca. Representa para mí, de forma muy personal, todos los obstáculos que se habían tenido que pasar para crear esta compilación (además de su significado etimológico). Por otra parte, Flujo Creacional era una especie de llegada, pero no al mismo lugar, sino más bien una síntesis de la realidad de forma muy sofisticada, tal y como en su obra Rojas lo había conseguido de manera muy abstracta, por medio de funciones matemáticas que generaron un sonido muy particular.

Estas dos obras establecen dos principios: el instrumental - acústico por un lado, y la abstracción y síntesis total por otro. Una especie de Ying – Yang, de Alfa y Omega, en que las demás piezas se ordenan alrededor de ellas. Para decirlo de otra forma, estas dos obras daban una sinopsis bien completa de la realidad electroacústica en Costa Rica antes y después de la creación de este colectivo.

También había otro elemento muy importante: Fonseca en su obra Breñal, proponía en sus primeros segundos, un gesto muy claro, por parte de un instrumento sumamente cercano para nosotros como latinoamericanos; la guitarra. Proponiendo su transformación durante los cuatro minutos exactos de extensión de la pieza, logrando resultados sonoros muy interesantes.

A nivel compositivo nos dice el propio Fonseca de su obra: “todo este material; lo empiezo a trabajar con la síntesis granular. El resultado de esto, es una respuesta a una pregunta que hace el instrumento, esta es la forma que se va ejecutando lo que se va generando en la obra. Hay un momento que es meramente pregunta - respuesta, hay otro momento en que va con un paralelismo sonoro. Una capa que va sosteniendo otra, en algún momento, se invierten y se llega inclusive a conseguir sonoridades como cuerdas atacadas o tocadas por un arco, cuestión totalmente inimaginable con una guitarra, pero posible cuando se opera en un estudio”.

Por otro lado, la obra Carta, para cello amplificado, es la segunda en este viaje. El trabajo fue escrito en el invierno del 2003/4 en la ciudad de Boston, Estados Unidos y está dedicada a Katalin Pauly-Takács. La grabación que se encuentra en el CD – Oscilador fue grabada por Chao Chang y ejecutada por Leo Eguchi en el Cello. Compuesta, editada y remezclada por Mauricio Pauly .

En palabras del compositor nos dice acerca de su obra: “Carta propone las siguientes ideas:

a) La regularidad aparente (énfasis en "aparente") a nivel de frases y gestos recurrentes en cuyas sutiles irregularidades puede esconderse la evolución de un evento sonoro con grado variable de ambigüedad. Esta apariencia de regularidad, puede ser articulada como parámetro y con éste definir trazos dramáticos a todo nivel para manipular, precisamente, esa ambigüedad.

b) Modulaciones que se dan con deslizamientos mínimos en los parciales más característicos de una fundamental (lo suficientemente sugerida como para percibirse como tal) abren un nivel más delicado de transformación, perceptible quizás a un nivel más primitivo.

c) Asumir las dificultades inherentes de los extremos (dinámicos, de registro, de agilidad, etc.) del instrumento o herramienta en cuestión, y abusarlas por su elemento natural(!)mente dramático.”

Es preciso resaltar, que todos los compositores bajo este compilado crean sus piezas de forma muy diferentes unos de otros. En el caso de Fonseca asume su profesión desde el oficio de la composición pura, utilizando muchas veces la electrónica mixta y elaborando su retórica musical a partir de la técnica clásica de la composición.

En el documental: La música electroacústica en Costa Rica, nos dice Fonseca: “… Esta obra, el objetivo era conseguir una comunión entre un instrumento, el instrumento por antonomasia latinoamericano, el instrumento popular, pero trabajado, operado de una manera de cierto modo clásica. Tiene un gesto sumamente claro: que es un arpegio seguido de otro y esto lo voy modificando por medio de glisandos, apoyaturas, octavas, etc.

Este procedimiento contrasta con la elaboración por parte del ingeniero Isaac Rojas, en su obra, por medio del tema de las matemáticas como modelo para la generación electrónica y que aplica en diferentes aspectos y parámetros del sonido. Este compositor ha investigado sobre el reconocimiento de patrones de audio y recuperación de la información en música. Su última investigación fue presentada en el Summer School of Multimedia Semantics 2007 para la Universidad de Glasgow (Escocia). Este trabajo estuvo enfocado sobre la caracterización del sonido del piano en el dominio Wavelet.

Nuestra tercera obra, mezcla los dos tipos de trabajo que utilizan tanto Fonseca como Rojas. En Esférica Cantándote (2005), el trabajo de Federico Reuben compositor nacido en 1978. Es una obra con un tratamiento ecléctico, trabajada con gran maestría a partir de procesos asistidos por computadora. La obra fue ejecutada por estudiantes del Conservatorio Real de La Haya y dirigidos por Hans Leenders.

En las palabras del propio Reuben nos dice: “El proceso creativo parte de la apropiación y transformación de 5 canciones de pop y jazz. Estas canciones residen, se relacionan, coexisten, evolucionan y mutan, en la estructura huésped de In ecclesiis de Giovani Gabrieli (ca.1555–1612). La obra está inspirada en la vida y la obra de Johannes Kepler (1571-1630) y en especial su teoría de la armonía de los mundos”.

Esta es una obra maravillosa, que nos involucra con un gran bagaje cultural por parte del autor y que lo hace híbrido junto con las técnicas de la composición acústica, tanto como de sus amplios conocimientos en el manejo de los lenguajes de programación, en especial del Supercollider .

De la misma forma que Reuben utiliza algunas canciones del jazz para crear Esférica Cantándote; la cuarta obra del compilado, titulada: “Re-Transition” (2005) (re-transición) de Fabrizio Montero, utiliza una pieza del saxofonista John Coltrane (Transition), que fue grabada por este famoso jazzista en 1965 e incluida en el álbum del mismo nombre.

La composición de Fabrizio Montero , contrasta con la de Reuben por el empleo de mínimos elementos tecnológicos. Utiliza para la construcción de la parte electroacústica; un multitrack virtual únicamente. Logra tanta belleza en su obra a partir de reminiscencias que crean un efecto de gran mural, en donde escuchamos tanto la provocación de Coltrane, como las técnicas clásicas del montaje sonoro. Esta obra nos brinda una pausa contemplativa en este viaje por el mundo sonoro costarricense y además, retoma con cierta nostalgia sonidos de otra época, evocando con ello construcciones históricas y sociales anteriores a la actual.

En palabras del propio autor, dice en el catálogo-inserto informativo del CD: “El nombre “Re-Transition” hace alusión al uso de transiciones que unen las distintas secciones de la obra combinando estilos que usualmente podrían considerarse opuestos. La intención era, por decirlo así, someter a proceso de re-composición el fragmento de Coltrane, sin ninguna intención de copiar el estilo del mismo, sino usarlo como base estructural de la obra (de ahí el nombre “Re-Transition”)

Por parte, la quinta pieza del CD – Oscilador es un homenaje a la memoria de Jorge Debravo. Debravo (1938-1967), es uno de los poetas de mayor envergadura en la historia literaria costarricense, una de mis obras preferidas es su poema: Los anudados. Este es el punto de partida de mi obra. Mi trabajo musical recurre a las tres grabaciones, que me donara la cantautora Guadalupe Urbina, durante una toma en mi estudio, ubicado en Curridabat. A partir de estas muestras sonoras, analicé una y otra vez su contenido espectral y simbólico, ligado al poema mismo. Los anudados, es un poema que expresa la pasión desbordada de una pareja, al hacer el amor. Esta obra no sólo fue realizada para presentarse de forma acusmática, sino que se complementó con la participación de la artista visual: Adela Marín; quien realizó a partir del mismo, un video arte que se ha presentado en diferentes festivales a nivel mundial, incluyendo el Seminario de Composición musical de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica, entre otros, (Cuba, México y varias ciudades de Europa).

Ahora bien, las dos compositores de las pistas 6 y 7, representan a la nueva generación que emerge, los dos comparten la afición por un mundo polifacético, Roberto Fournier por un lado, viene del mundo de la música popular de la programación de sistemas y del jazz y por el otro, Fabricio Durán del rock alternativo y de las artes gráficas.

Cuchillada de Amor (2007), del guitarrista Roberto Fournier, es nuestra quinta estación en el disco. En palabras de su autor esta pieza: “…fue creada a partir de una grabación que realicé para una cantante de la zona de San Carlos en Costa Rica, durante su examen de canto. La pieza fue elaborada por medio de la generación de sonidos electrónicos del lenguaje Csound, para su posterior montaje en un multitrack virtual”.

El sexto lugar le pertenece a Cueva Hadal, del músico Fabricio Durán que nace según su autor por: “la fascinación por imágenes captadas por vehículos sumergibles en las remotas profundidades del mar, y la ciencia ficción. La zona afótica marítima es hogar de organismos peculiares y un tanto misteriosos. La poca exploración humana hace de esta un lugar sombrío pero abierto para especulaciones e, ingenuamente, la fantasía. Los sonidos que se escuchan durante toda la pieza fueron inicialmente emitidos por objetos comunes (campanas, lapiceros, etc.) y luego modificados electrónicamente.

Pablo Chin, nuestro siguiente compositor. Nació en 1982. Dedicado más a la composición para instrumentos acústicos ha realizado algunas obras para electrónica pura, como es el caso de la octava pieza que aparece en este CD titulada: Metrónomos. La obra tiene una duración de seis minutos con un segundo y está basada en las ideas que desarrollo György Ligeti en su Poema Symphonique. Utiliza el lenguaje Max – Msp y como el mismo dice: “este trabajo es una reinterpretación o recomposición”.

En palabras de Chin, nos comenta: “Además de los elementos de indeterminación y ritmo ya presentes en la obra de Ligeti, he adherido timbre y proporciones de tiempo como componentes estructurales de la obra. La relación 5:3 es usada como herramienta pre-composicional para determinar velocidades, intensidades y proporciones de tiempo. Así, cree la serie de números: 127, 76, 46, 28, 17, 10, 6, 4 y 2 para determinar intensidades, y la serie: 1000, 600, 360, 216, 130, 78, 47, 28, 17, 10, 6 y 4 para trabajar las velocidades (basado en la unidad de tiempo de 1000 segundos). Grupos de voces con diferentes timbres fueron arreglados para entrar sucesivamente en diferentes puntos de los 360 segundos que dura la obra (360 pulsos ejecutados por la clave). La obra juega con elementos de indeterminación y de precisión, de manera que en algunos grupos las voces varían de velocidad levemente y de manera aleatoria, mientras que otros grupos (la mayoría) mantienen el pulso estricto. Durante el transcurso de la obra las voces se van acumulando, produciendo fluctuaciones irregulares que crean un efecto de improvisación.

Del octavo al décimo primer track, las obras son más abstractas, utilizando sus compositores; técnicas sofisticadas y emparentadas con procesos asistidos por computadora, inspirándose en postulados científicos o criticando la tecnología versus la ecología. Este es el caso del joven músico: José Duarte . Con una formación en ingeniería industrial, realiza durante el 2006 y 2007 su maestría en Tecnología Musical de la Universidad Nacional Chiao Tung (NCTU) en Taiwán, R.O.C.

La obra que propone Duarte para el track nueve, se titula: Paisaje Eléctrico. El músico compuso en el año 2007 este trabajo, expresamente para la compilación. La composición está realizada utilizando la síntesis de sonido por medio del algoritmo Karplus-Strong, el programa MAX / MSP y los sonidos del grupo de improvisación libre IMU, NCTU. Duarte se enfoca a la denuncia ecológica frente al avance tecnológico. José Duarte nos dice, en el documental: La música electroacústica en Costa Rica: “Paisaje Eléctrico, es una obra que pertenece a un ciclo, que gira en torno al impacto de la tecnología en el medio ambiente y la sociedad”.

Paisaje eléctrico es una obra muy interesante que recurre al control por bandas del espectro de frecuencia. Esta obra determina su retórica a través del nivel de la densidad en la textura así como el uso de amplias y empastadas capas sonoras.

Esta obra y la anterior, Metrónomos de Pablo Chin, tienen un fuerte ligamen, que las ponen a dialogar, nos presenta dos perfiles estéticos derivados con gran influencia de la música del compositor húngaro: György Ligeti y su concepción del tiempo musical, así como de la continuidad. En catálogo-inserto informativo del CD- Oscilador el autor nos dice: describe las montañas y llanuras que están cubiertas de torres y cableado eléctrico. Las plantas de energía eléctrica que de alguna forma modifican la apariencia del paisaje convirtiéndolo en un "paisaje eléctrico".

También existe otro vínculo en las tres obras presentadas por: Mauricio Fonseca, José Duarte y Federico Döerries; el procedimiento de granulación. Cada uno de estos creadores lo asume de forma muy diferente. En el caso de Fonseca, se inclina por la extensión de los gránulos, siguiendo o en contrapunto con los gestos melódicos de la guitarra.

Duarte por el contrario, hace uso de esta técnica a través de la formación de sus tablas de onda, conformando así una estética muy particular que explota al máximo, ajustando sus sonidos con una afinación cerca de la temperada.

Caso contrario a las dos formas, es la situación de Döerries, quien utiliza la granulación, procedimiento que le permite una abstracción de un objeto concreto o como lo dice en sus palabras: “de un material orgánico”.

Döerries, nos acerca muy minuciosamente a un mundo microscópico, en donde fluctúan lo irreal y lo existente, efímero y eterno, la placidez con la inestabilidad y la violencia. Son muchos los números que genera Döerries, para la producción de una décima de su sonido. Es un mundo fragmentado, que como un calidoscopio transmuta el paisaje en un cuadro puntillista.

Tanto Federico Döerries como Mauricio Fonseca, coinciden en la idea de crear música electroacústica por su ilimitada posibilidad de crear sonidos nuevos, sobre esto dice Döerries: “..me interesaba esta forma nueva de crear e ilimitada de encontrar de componer sonidos y que no lo tenemos por ejemplo en la música instrumental tradicional, donde hay limitaciones físicas y donde a la vez los mismos instrumentos están ya construidos con un fin…”

Violencia orgánica. Es la décima pista esta selección sonora, la obra fue compuesta durante su estudio en Alemania en el año 2004 y tiene una duración de cinco minutos con cuatro segundos.

La idea conceptual de esta pieza – nos dice el compositor en el folleto del disco - fue programar un generador rítmico en el lenguaje Lisp. En vez de utilizar espacios periódicos, las estructuras rítmicas se construyen a partir de accelerandos y diminuendos. Hay una larga lista de espacios que crean un accelerando o diminuendo lineal que sirve de eje, como un pulso. A este se le suman otras listas mas cortas, que mediante sus propios accelerandos y diminuendos se alejan del eje, para volver a este con su inversión. Para lograr movimientos rítmicos a partir de los valores de cada evento agregué un algoritmo que definiera los niveles de amplitud con diferentes posibilidades. El material es un sample de guitarra de 4.2105 segundos, del cual se leen cortes en 1000 pasos. Sus duraciones se alargan linealmente de 0.1 a 1 segundo. El resultado es la suma de variación de diferentes listas para cada canal, logrando un mayor movimiento espacial. El compositor utilizó para esta obra también el programa código abierto: Csound”.

La penúltima obra le pertenece al compositor: Isaac Rojas quien nace en 1980.

Su trabajo Flujo Creacional II (2007) es una pieza de una serie de obras que intentan hacer una reflexión sobre la creación. Inicialmente, se propone una forma monótona con intención envolvente, sus formantes compuestos por ruido ecualizado en bandas confluyen hasta formar a un sonido continuo y levemente variante en el espacio. Posteriormente se escucha la contraposición: lo absurdo de lo creado. También en monotonía pero a su vez caótico, este sonido se encuentra al final, en la lucha eterna del perfeccionamiento de la creación. Los sonidos originales fueron creados mediante una hoja de cálculo, grabación a partir de una cinta electromagnética y señales de feedback, se explota la utilización del ruido ecualizado.

La última obra la ocupa el legendario grupo: aUTOPerro. En sus palabras este ensamble es una: “Entidad paramusical que surgió en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica en 1980. Fuentes electrónicas, acústicas y concretas, con manifestaciones visuales y espaciales. Registros en pista e improvisación inconsulta en vivo, entrelazados. Su paleta estética resume protofuturismo tecnológico, música académica electroacústica y electro-alucinógena, visceralismo primitivo y roquero, y gargarismos extralinguísticos. Activismo sociopolítico contextualizado.”

aUTOPerro está integrada por los arquitectos: Fernando Arce (sintetizadores analógicos y digitales, fuentes acústicas y concretas) y Mauricio Ordóñez (fuentes acústicas y concretas procesadas electrónicamente), cuentan además con el apoyo del arquitecto: Douglas Morales, en el despliegue corporal.

En el Documental: La música electroacústica en Costa Rica, Fernando Arce nos dice: “…aUTOPerro, es una banda que surge en la escuela de Arquitectura, Mauricio y yo, nos encontramos allá en el 79, fuimos compañeros y parte del estudio que hacíamos lo desembocábamos a improvisar musicalmente, inicialmente con flautas, con una pianica, con un paragüero que hacía las veces de batería. Eso fue en 1981, que empezamos a realizar conciertos con eje tipo taller, donde todo el mundo podía participar, esta fue la primera etapa de la escuela, encontramos un bailarín, un compañero también arquitecto (Douglas Morales) que empezó a integrarse; y teníamos mucho pegue – digámoslo así- dentro de la escuela, de hecho tocamos fundamentalmente por los alrededores de la Escuela de Arquitectura en la Universidad de Costa Rica y posteriormente decidimos más bien cambiar un poquito esa temática, ya cuando los conciertos desembocaban en catarsis en donde el mismo equipo estaba en peligro muchas veces, luego de tocar doce bandas ocasionales diferentes bajo la lluvia en una carpa.

Según la biografía, en el inserto del CD – Oscilador, nos dice sobre esta agrupación: “aUTOPerro editó el disco “Breve Paisaje Ruidoso” en el 2003, en coproducción con el Centro Cultural de España en Costa Rica. Además de sus concierto autogestionados en diversas salas y escampados, ha participado en el marco de diversos encuentros como: I festival Internacional de las Artes 1992, ciclo CR Música 2002 – Centro Cultural de España, Festival Internacional de Teatro – Plaza de la Cultura, Noche de las Musas – Teatro Skene 2000, Teatro Bellas Artes UCR 2004, Electro Music World Fest 2003, Festival FUSION 2004 en el Semáforo y FUSION 2005 en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, II Festival de Música Contemporánea – XV Foro de Compositores del Caribe 2005, y en el VI Seminario de Composición Musical en el 2006. Música difundida en algunas radioemisoras de Holanda, Argentina y Costa Rica, y en el Sonic Lounge de Plataforma 06 Puebla. Algunas piezas han sido incorporadas a la Colección de Música Electroacústica latinoamericana, bajo el auspicio de The Daniel Langlois Foundation for Art, Science and Technology.”

La obra: RaDio PLDíN es una pieza improvisada que se registró en la desaparecida Radio Paladín, (de allí seguramente su nombre). El registro que tenemos en el CD – Oscilador, es la que se hizo en la cabina de esta Radio, en un sábado a medianoche de diciembre de 1996. Para su producción utilizaron –según lo que aparece en el documento escrito del disco Oscilador- sintetizadores digitales, herramientas, chunches y voces en un ecléctico discurso sonoro registrado en casete.

Debemos resaltar acá que aUTOPerro fue una; sino la primera banda dedicada al mundo del arte sonoro en Costa Rica, esto hasta donde tenemos noticia. Como dato curioso, nos comentan Fernando Arce, en el Documental: La música electroacústica en Costa Rica: “Inicialmente en los conciertos se iba el 75% de los asistentes y eso que siempre hemos querido que sean gratuitos. Más adelante nos dice, en el mismo documental, Mauricio Ordóñez: “… realmente nosotros comenzamos a incorporar, hacer música electroacústica en vivo en una época en que en Costa Rica casi que solo podía escucharse la electroacústica como una especie de música incidental como sonidos de apoyo en obras de teatro, en películas o en publicidad.

Con esta última nota vuelvo a la génesis de un movimiento que ha tenido en el ámbito nacional, cierto carácter de marginalidad, dado el gusto predominante de un público, que sin embargo cuenta con la posibilidad de conocer sobre la variedad de la experimentación musical y sonora contemporánea, gracias a grupos como Oscilador y las instituciones que creen en estos lenguajes, importantes como procesos de pensamiento y de creación.

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Otto Castro

Compositor y gestor cultural Premio Nacional de Composición. Aquileo J. Echeverría 2009 Premio ACAM 2009 Mención honorífica ACAM 2008 y mención honorífica ADICOR 2003 Escribe principalmente música mixta y música electroacústica sola. www.ottocastro.com Productor del programa radiofónico: De música y músicos de Radio Farolito (www.radiofarolito.com), proyecto del Centro Cultural de España - Costa Rica y coordinador de la serie de concierto de música formal en el Centro Cultural de España.

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