RedCultura.comEl Tendedero - Leonardo Sancho
« NOVIEMBRE NEGRODefiende que amar por inclinación del influjo, es solo digno de pasional correspondencia (de esos que no logro ubicar claramente, con ecos sorjuaninos) »

El sentido de la identidad o de cómo Merricrismas conoció a Quirieléison

Permalink 03.10.12 18:22 , Categorías: Elogio de la berenjena, Venturas y desventuras de Merricrismas

Merricrismas siempre se sintió un bicho raro, se sabía fuera de lugar, desadaptada y –a veces– desubicada, hasta que conoció a Quirieléison López.

Si bien es cierto pertenecía a una familia poco común, la adolescente contaba con el cariño y comprensión de sus padres, la guía de su abuelo y la complicidad de sus primos y tíos; ella pensaba que una especie de extraterrestre por considerarse con una imaginación desmedida y una mentalidad algo crítica sin embargo, en el momento menos pensado, Quirieléison apareció en su vida.

...

Ella tenía talento para la escritura y para la oratoria, le gustaba estudiar y en el colegio se esforzaba por ser una alumna aplicada para poder tener posibilidades y margen amplio para ingresar a alguna carrera con cupo en la UCR hasta que, por azares del destino, le tocó hacer una asignación de Educación Cívica con el muchacho. Era un trabajo sencillo sobre el sentido de la identidad en los jóvenes, que perseguía el objetivo de “que las personas jóvenes reivindiquen su sentido de identidad etaria, comunal y nacional para consolidar sus raíces, fortalecer solidaridades y ser capaz de forjar ideales en común para la construcción de un presente y un futuro colectivo.”

Ahí estuvo el detalle. Un objetivo apenas pensado para dos jóvenes con mentalidades que se salían de los moldes. Por supuesto que pusieron todo su empeño para hacer el mejor trabajo y aprovecharon la oportunidad para reivindicarse ante los demás, fortalecer sus personalidades y darse la oportunidad de conocerse entre ellos.

Quirieléison tenía sus raíces en Pacayas de Cartago, donde su abuelo había sido maestro de música en la Escuela Juan de Dios Trejos, pero por diversas razones la familia había tenido que emigrar a San José, y vivían en Vargas Araya. Tenía un talento innato para la música, herencia tal vez, y constantemente hacía percusión con cualquier objeto con el que se encontrara; le gustaba leer a los clásicos rusos y también se sentía un bicho raro.

Desde entonces se les ve siempre juntos a toda hora en el colegio, en las clases y en los recreos, viajan en el mismo bus y, a veces cuando no llueve, caminan de regreso a la casa por la línea del tren con sus uniformes turquesas, sin caer en los acaramelamientos propios de las parejas de novios adolescentes, nada de manos sudadas ni de abrazos ni de besos robados en público, pero sí que se sienten cada vez más cercanos y cómplices.
Ahora les corresponderá descubrir un nuevo mundo juntos, el de la sexualidad; conocerlo más allá de los mitos, de los tabúes; de la censura alrededor del placer y el conocimiento del cuerpo; de las Guías de Educación Sexual o la Educación para la Afectividad y la Sexualidad Integral; de los programas que al respecto el Ministerio de Educación ha visto frustrados por cierta mentalidad conservadora y retrógrada que todavía priva en el país. Así lo digan la Sala IV, la Conferencia Episcopal y el Santo Papa.

No hay opiniones, todavía

Junio 2017
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
 << <   > >>
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30    


LEONARDO SANCHO DOBLES

En un principio, cuando cursaba la secundaria en el Conservatorio de Castella, había pensado estudiar arquitectura, pero al tener muy malas bases en matemáticas pensó que cualquier construcción se derrumbaría. Luego consideró estudiar artes gráficas y filología; estudió esta última porque no había tantos requisitos para entrar a carrera y porque la literatura —nunca pudo tener afinidad con el área de la lingüística— siempre le pareció un misterio mágico para ejercitar la imaginación, aunque el futuro laboral fuera incierto. Posteriormente se arrepintió de no haber estudiado piano cuando tuvo la oportunidad en la adolescencia, aunque sí estudió diseño gráfico, pero no ejerce.

Más que docente de literatura se considera un promotor de la lectura, particularmente de los textos clásicos —a veces vilipendiados—.

Ahora, en las cercanías de los cuarentas, se ha dado cuenta de que lo que siempre quiso ser era payaso del Cirque du Soleil, es la profesión más difícil del mundo porque a partir de casi nada, de lo mínimo y de lo más sencillo, con el único recurso del gesto y del movimiento, alcanzan llenar todo un escenario y nunca dejan de sorprender al público.

Buscar

Herramientas de usuario

powered by b2evolution free blog software

Real Caribe