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La Rebelión de las Avispas, Carlos Morales

Permalink 18.02.09 21:24 , Categorías: Reseña, Carlos Morales
La Rebelión de las Avispas, Premio Nacional de Novela 2008

La Rebelión de las Avispas, de Carlos Morales, es un roman á clef de corte cómico satírico que retrata una universidad en la que el conflicto de género es llevado al extremo de una guerra entre sexos. La novela además menciona de pasada y brevemente los asuntos de la globalización, la búsqueda superflua de títulos académicos y la banalización de los currículos universitarios, entre otros. Pero verdaderamente el único tema que tiene algún cabal desarrollo es el de los conflictos de género, específicamente entre las feministas y los académicos varones. La novela no pretende hacer una evaluación equilibrada de este conflicto, como tampoco se recogen comentarios inteligentes sobre el tema. Lo que si abunda es el comentario sarcástico, el ataque ad hominem, la parodia, la caricatura y la descalificación por medio de la burla.

No es difícil adivinar que aquí no se pretende un abordaje serio del tema y que hay la proverbial "sangre en el ojo". La anécdota con la que abre el libro, el enjuiciamiento por acoso sexual de un académico, tiene evidente paralelo con la persecución que sufrió el autor durante su salida de la Universidad de Costa Rica, en la cual fungió como catedrático y dirigió el diario Semanario Universidad y la estación Radio Universidad. En una reciente entrevista para Club de Libros Morales no tuvo inconveniente en aceptar que la novela era una "sacada de clavo". No resulta difícil entender entonces por qué Morales ha optado por el humor más chabacano y simplista, en el cual la descalificación principal en contra de las feministas tiende a ser, según él, su mal gusto al vestir, su falta de atractivo físico y su supuesta homosexualidad. El único punto en el que Morales logra alguna profundidad -aunque no demasiada- es cuando discute las perversiones que ha producido la idea del lenguaje inclusivo. Pasa por alto, sin embargo, la oportunidad para cuestionar la legitimación de unos cuantos individuos para hablar por minorías que no los han elegido; o el reencausamiento de la radicalidad, ante el declive del socialismo, hacia las luchas reivindicatorias de las minorías sexuales o étnicas; o los mecanismos por los cuales se tergiversan los sistemas normativos convencionales para convertirlos en armas en contra de chivos expiatorios; o las razones para la crisis de la masculinidad del macho "espalda plateada"; o la posibilidad de una masculinidad más justa, amplia y acorde a los tiempos. Nada de esto logra dilucidar Carlos Morales, ocupado como está en endilgarle a las feministas motes como "las tortis", "las zapatonas" o hacer bromas en las que debutan las tortillas y se discuten los pormenores de los bares de ambiente. No necesita el lector adentrarse mucho en el texto para darse cuenta que el propósito central de la obra no es el aporte a la discusión sobre el género, la representatividad y la justicia, sino el simple afán de venganza y desquite. En ese sentido, Morales sabe lo que hace y escoge bien sus armas, optando exclusivamente por el humor. La Rebelión de las Avispas no es una novela inteligente, ni es una novela importante, es, simplemente, una novela que resulta a ratos ingeniosa y a ratos divertida (y hasta eso es discutible).

En cuanto a lo literario no hay mucho que decir. Morales maneja un rango limitado de técnicas humorísticas basadas en el contraste entre el registro culto o formal y la situación ridícula, escatológica o vulgar que se narra. En algunos casos hay insertos de chistes reciclados que se pueden escuchar en bares o que circulan impresos en los corrillos burocráticos. Morales además pretende que la novela se vea, según su entrevista, como una obra "muy moderna y ambiciosa", "la primera novela interactiva en la región" "polifónica y multi-temática", con "personajes-narradores" y con "un cierto riesgo participativo y democrático, que puede ser alma de la trama". Todo eso se quedo, me temo, en los planes, o en la cabeza, de Carlos Morales. La novela no es más moderna que, digamos, las sátiras de Swift o Quevedo. Tampoco logramos encontrar por ninguna parte la interactividad, el polifonismo y el riesgo participativo que Morales reclama para su novela. La Rebelión de las Avispas está narrada en un solo registro, aplicando indefinidamente los mismos mecanismos de humor, recurriendo a las mismas bromas y resulta imposible para el lector no pensar que el narrador de cada capítulo es el mismo en toda la novela. Mencionar la interactividad de unas pantallas que hay en el campus universitario y llamar pantallas a los capítulos de la novela no convierte a la novela en una obra interactiva. El sitio web www.totolate.com que Morales ofrece como parte de la interactividad de la novela, es una sola página, con unos textos inanes, que funciona como una pura excusa para alegar algún tipo de hipertextualidad de la novela que en realidad no existe. Esta no es gran literatura, ni siquiera es buena literatura. Es divertida, si, promueve algunas sonrisas y, porque no, una que otra carcajada. Pero esta novela no es la novela del año; no es la cúspide de la narrativa costarricense para ese año. No es mejor, por ejemplo, que Archipiélago de Heriberto Rodríguez, que también es bastante cómica y que desarrolla también el choque entre la entelequia masculina tradicional y el mundo de las mujeres. Tampoco es mejor que las novelas de Lobo, Valbona, Obando, Muñoz o Aguilar. Morales, por supuesto, estaba en su derecho de escribir esta novela, en atención a su necesidad de desagravio, y su novela tiene derecho a compartir anaqueles con todas las citadas. No solo está en su derecho de existir sino que es bueno que exista porque expone públicamente el sentir de algunos miembros de la academia -como lo demuestra el premio-. Pero no es, en fin, la novela que se debía premiar este año, y el jurado, hay que decirlo, cometió un grave error de juicio al otorgarle el Premio Nacional de Novela para el 2008 a La Rebelión de las Avispas.

66 comentarios

Comentario De: Alexánder Obando [Visitante] Email
Más o menos lo mismo que pasó con su primera novela: mucho ruido y pocas nueces. Su posición de periodista le da en cierta medida algo más de publicidad que al escritor medio, pero nada más. Prueba fehaciente de un periodista no es, necesariamente, un escritor.
19.02.09 @ 01:54
Comentario De: Guillermo [Visitante] Email
Más claro ni el agua de un manto acuífero virgen. El otro día vi una entrevista que la mencionada Evelyn Ugalde le hizo a Morales a propósito de este libro, en ese caso usando el espacio que Roberto Villalobos le da en su programa de canal 15; los comentarios de Morales fueron bien equilibrados y parecían claros y bien pensados. Lo que más recuerdo fue el que dijera que no quería que nadie se sintiera ofendido por la novela, que esa no era la intención; ¿lo logró, Juan?
Lo del premio, pues, ya está dado, ojalá que las cosas puedan ser cambiadas para el futuro y la buena salud de nuestras letras.
19.02.09 @ 07:35
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Alex: Si Morales tiene algún talento lo esta desperdiciando en este tipo de divertimentos que no pasan de ser una colección de chistes privados en medio de una obra más grande que es una pataleta.

Guillermo: En efecto, Morales ha repetido en todos los espacios públicos que le han dado espacio para hablar que no quiere ofender a nadie, pero la obra claramente tiene la intención de ofender a algunas personas en particular. Además de esto, la constante generalización, un chauvinismo mal disimulado y una evidente homofobia quizá lo enemisten con sectores más amplios de la población. Si tenía, como dice, amigas lesbianas, debió haber tenido más cuidado de como se expresaba acerca de ese grupo social en su novela. Uno no puede dar la bofetada y luego pedir que nadie se enoje (que además es una de las más crapulosas y ridículas costumbres ticas). Si la obra es ofensiva, lo que dicta la dignidad y la integridad literaria es que el autor la acuerpe y acepte las consecuencias de sus acciones.
19.02.09 @ 08:23
Comentario De: Bracino Igual [Visitante]
Me gustó mucho este comentario porque dice buena parte de lo que yo pienso sobre esta novela que ya se robó valiosos minutos de mi vida cuando la leí. Debería usted tratar de enviar este comentario a algún periódico para que tenga más difusión.
19.02.09 @ 09:59
Comentario De: gustavo [Visitante] Email
Muy agudo tu punto sobre la superioridad temática y técnica de otras novelas coetáneas, como la de Heriberto. No he leído la novela de Morales, pero sí he leído suficientes reseñas tuyas de libros que sí he leído como para no querer ya despediciar horas con este volumen. Gracias, Juan, por ser un crítico confiable. Por otra parte, qué triste ver confirmar mis sospechas de que "si ganó el Aquileo, debe ser malo..."
19.02.09 @ 10:39
Comentario De: Julia [Visitante] Email
A mi ni me dan ganas de leerla. Me pasaron la "dedicatoria" y me revolvió la panza.
19.02.09 @ 10:59
Concuerdo con Bracino; sin embargo, la cantidad de lecturas que lleva esta crítica demuestra que este medio igual sirve. Y lo más importante, de fijo ya la leyeron quienes debían.

Uno quisiera pretender que no prejuzga, pero eso es encubrir lo que todos hacemos: por las razones que sea, hay cosas que leemos porque las asumimso como "buenas", y otras no porque pensamos que son "malas". Y listo. Esta "novela" es un típico caso. Con solo saber por dónde van los tiros, es suficiente para imaginar la calidad del producto.

De lo que ha dicho este señor, lo que más me pareció "genial" fue que dijo que era una novela fractal (signos de admiración y pregunta), y luego siguió con elementos del universo hipertextual. Y con la descripción que hace Juan de su página, pues nada que hacer.

19.02.09 @ 13:53
Comentario De: Guillermo [Visitante] Email
Si uno toma el significado real de "fractal", voz creada por Mandelbrot, puede falsamente imaginarse una compleja trama de subpartes que remiten a un todo que las refleja y las emula. Yo también escuché eso de "fractal"m, que probablemente el autor dijo con una inusitada elegancia al querer decir "fragmentario", que es completamente otra cosa, y que se ajusta mejor a lo esgrimido en esta reseña.
19.02.09 @ 14:10
Así es, Guillermo. Yo pensé lo mismo. Es lógico, ahora todo mundo quiere ser "hipertextual" y "fragmentario", cuando más bien parece haber, al menos en ciertos autores, un interés por retornar al relato lineal. Pero bueno, eso son otros asuntos.
19.02.09 @ 17:50
Comentario De: Juan Hernández [Visitante] Email
Empecemos por lo siguiente: aquí, en Costa Rica, se acostumbra pedir perdón por adelantado y más aún en las letras. Me parece una suerte de ridiculez el que Morales salga a pompa al viento excusándose de su mediocre novela que, para bien, pero ya muy discutido –en mesas de tragos- es el tema de las castradoras por no decir otra palabra. Ahora, lo extraño es esa mascarita pseudohomofóbica de Morales cuando muy a lo interno nos dejó un regusto ‘‘profundo’’ (si me entienden), sobre el poema que le dedicó el señor Monge hace ya unos años. Pero será eso asunto en mesa de tragos, me imagino. La novela evidencia lo que dijo Obando: es periodista, no necesariamente escritor. Ahora, el tema del premio, me parece risible, tomando en cuenta que aquí TODO se mueve por favoritismos o quedarse callado y no opinar para publicar un libro o una antología. Aquí, lo último que se evalúa es el rol del poder y su incidencia en las letras. Pero bueno, tema profundo y precario en estos círculos. Regocijémonos con saber que la novela de Morales es precaria y se compara tal vez con la de Cortez, aunque menos melosa. Un parangón más: ambos tienen buenas amistades en puestos de poder, pero tranquilidad, estamos en Costa Rica, hablar por debajo de la mesa es normal en una sociedad de frustadosexuales.
19.02.09 @ 18:11
Comentario De: Warren/Literófilo [Visitante] Email
Bueno qué se puede esperar de una novela del establishment...Y de un tipo como estos...nada bueno...la verdad...nada bueno...
20.02.09 @ 11:50
Comentario De: Julia [Visitante] Email
Excelente comentario de Adriana Sánchez en su blog:
http://temasserios.blogspot.com/2009/02/de-premios-y-delirios.html
20.02.09 @ 15:10
Comentario De: Tatiana Lobo [Visitante] Email
Creo que el tema del premio a La rebelión de las avispas nos acerca a otro que no por viejo y debatido deja de tener vigencia: el de ética y estética en la obra de arte.

Un debate entre las letras jóvenes sería muy interesante, amén de ameno.

20.02.09 @ 19:08
Comentario De: alfredo aguilar [Visitante] Email
La literatura debe ser desobediencia, sino no lo es, y la desobediencia pasa por el cuestionamiento del statuo quo y asumir actitudes propositivas. Como autor siempre he creído que desde la literatura da para muchas cosas, desde divertirte y satisfacer el hedonismo, hasta usarla como vehículo de nuestras propias búsquedas y ser eco de las de otros. La “validez” en su momento de dichas búsquedas, es lo que en definitiva hará que una obra se sostenga en su tiempo y que trascienda. La propagación de prejuicios o estereotipos o las sacadas de clavo personales nunca han sido compañeros de viaje de la buena literatura.
20.02.09 @ 19:52
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Informa-tico reporta que se ha interpuesto ante el Ministerio de Cultura una solicitud de nulidad del acto que otorgó el premio a la novela en base a que se "ayuda a reproducir y legitimar la violencia contra las mujeres" y "la premia con una dotación económica que sale del dinero que pagamos todos y todas las contribuyentes, incluyendo los cientos de miles de mujeres afectadas por las diversas manifestaciones de la violencia sexista."

El reportaje completo se puede leer aquí: http://www.informa-tico.com/?scc=articulo&edicion=20090220&ref=20-02-09060002
20.02.09 @ 20:56
Comentario De: gustavo [Visitante] Email
Hago eco, palabra por palabra, de la opinión de Alfredo Aguilar, y en especial la última oración: la estética es en sí misma una ética. Parece ser que Carlos Morales no goza de ninguna de estas virtudes.
20.02.09 @ 20:58
Comentario De: Alexánder Obando [Visitante] Email
Debo confesar que siempre he sido virulento enemigo de la censura, por lo que no estoy seguro de ver con buenos ojos la anulación del Premio Nacional de novela para Carlos Morales.

El Sr. Morales, además de insuflado de un gran ego machista, es un escritor mediocre, pero como todos, tiene derecho a su verdad.

El Premio Nacional debe ser para una buena novela, diga lo que diga, y no para una novela que se ajuste al corte ideológico que profese el estado. Pero bien, eso en sí es una utopía. El estado premia la obediencia no la insubordinación.
20.02.09 @ 22:00
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Morales debía saber lo que iba a suceder cuando publicó su novela y sería consecuente de su parte que se apareciera por acá, o en cualquier otro lado, a defender su obra. Personalmente no me extrañaría que todo el asunto de la nulidad del premio termine haciendo literalmente de colofón en una novela que ya a circulado más de lo que su poca calidad le auguraba en un principio.

Al igual que Morales está en libertad de expresarse 'artísticamente' de la manera que considere conveniente, el público también tiene derecho de reclamarle las deficiencias o malas intenciones de su publicación. No pienso que tengan los autores más deber ético que el que sus personales consciencias les dicten, que es otro modo de coincidir con G.A. Chaves y Alfredo Aguilar en que la ética en la obra de arte la dicta sus propias necesidades estéticas, y esto no es un escrúpulo o precepto, sino mera constatación de la realidad. Pero no es lo mismo el momento de creación literaria que el de publicación de la obra. Al publicar sus obras, los escritores someten sus ideas al escrutinio público. Publicar es, a final de cuentas, una forma de solicitar opinión sobre las ideas propias y propiciar una discusión en la que el autor es, por defecto, uno de los interlocutores.

Pero, ¿cuál es el papel del estado? Fomentar la creación literaria, por supuesto. Premiar la calidad literaria sobresaliente de la mejor obra publicada en un año determinado, también, actualmente. Ahora, ¿incluye la calidad literaria el contenido moral o la inclinación ética de la obra? ¿Aplica en el juicio del Estado, en cuanto a calidad literaria, la normativa vigente? Me parece que empezamos a transitar ahí una senda que se presta tanto para justicias como para represiones, un camino que quizá termine en la conclusión de que el Estado es incapaz o incompetente en lo que a juicios de valor artístico se refiere.
20.02.09 @ 22:46
Comentario De: Alexánder Obando [Visitante] Email
No conozco una sola instancia en que el estado costarricense haya sido irrebatible en sus juicios estéticos. Por lo general es mediocre, gaznápiro y prejuicioso. Y si esto llega a cambiar, espero que sea para bien y no para lo peor.
21.02.09 @ 07:36
Comentario De: Mario León [Visitante] Email
Estimado Alex: Este no es un mero asunto de verdades, en medio de todo esto hay mucho de por medio. Este es un ejemplo de corrupción, infamia y vileza. Las actuaciones del jurado afectan de una u otra forma a la ciudadanía y nosotros debemos alzar la voz y exigir acciones; de lo contrario seguiremos en el domesticamiento de tantos años. Es hora de que la impunidad que ampara a estos señores se acabe, hora de que los escritores contribuyan al cambio social. El señor Morales no defiende ninguna verdad, está como "buen macho que se respeta" sacándose el clavo.
Alex, vos me conocés y sabés que defiendo la libertad de expresión a toda costa, pero no creo conveniente que en nombre de ella se ampare la corrupción.
21.02.09 @ 09:52
Juan, al ver la cantidad de lecturas y comentarios que lleva este post, pensé bromear un poco, con que en la de menos el autor aparecía y te retaba a un debate público... claro, en caso de que se sintiera respaldado, pero este, evidentemente, no es el caso. Por lo demás, yo también quiero que haga acto de presencia.

Al igual que Álex, no estoy muy seguro de que anular el premio sea el camino o tenga alcances mayores. Claro que comprendo las motivaciones, y en ese sentido apoyo las luchas o demás reinvidicaciones que intentan hacer, pero como dije en tu blog, una cultura patriarcial, homofóbica y misógina no se acaba con la anulación de un premio que termina siendo tan irrelevante.

En ese sentido, las luchas deberían ir a los centros de estudio, donde miles y miles de maestras y meastros, diarimente promueven conductas de ese tipo. Donde los encargados de trabajar en los procesos educativos presentan actitudades prejuiciosas, meras opiniones y censuras sustentadas en tradiciones y morales caducas.

Se supone que el Estado debe garantizar el acceso a la educación y fomentar la capacidad de pensar, como medio para transformar la realidad, pero es evidente que ni a este ni a ningún estado eso le ha interesado alguna vez. Es mero discurso, igual que todas las convenciones internacionales que haya dicho adoptar o defender. Al Estado solamente le interesa mantener el statuo quo.

En el plano de la ética y la estética, hago eco de lo planteado por G. A.: en el arte son una sola y la misma. Y cierto, un "artista" no debe someterse a los dictados de lo "políticamente correcto", pero si su obra, en lugar de presentar nuevas posibilidades de entender el tejido social, lo que hace es meramente manifestar la visión chata, obtusa y rencorosa de su autor, entonces quienes deben "juzgarlo" son precisamente los otros artistas y, finalmente, el público al cual ha sometido su trabajo.
21.02.09 @ 10:29
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Supongo que inevitablemente Carlos Morales tendrá que pronunciarse sobre todo esto, pero creo el debate terminará siendo sobre el tema del género y no sobre lo meramente literario, que es de lo que trata mi reseña.

En ese sentido me interesa reafirmar lo que yo dije, y aún sostengo, que fue señalar que los jurados cometieron un error de juicio, o apreciación a nivel literario, al otorgar el premio, y estrictamente sólo eso.

Lanzarse precipitadamente, como he visto que hacen varios comentaristas acá y en otros blogs, a acusar a los jurados de corrupción o colusión con el autor lo único que logra es poner al acusador en la posición de tener que probar lo que dice en los tribunales de justicia.

El debate puede ser amplio y encendido, pero también debe ser respetuoso y responsable.
21.02.09 @ 11:40
Comentario De: Guillermo [Visitante] Email
Eso es a lo que había que volver: se trata de una evaluación literaria de un Premio Nacional, no de un galardón a la moral o al respeto etc. etc. (ese debate se hace en otras instancias, con otras armas). Habrá que ver si la novela de Morales resiste el juicio artístico del juez más implacable: el tiempo.
21.02.09 @ 12:04
Comentario De: Juan Hernández [Visitante] Email
Del Estado se habla mucho y muy bien, pero valdría aquí el debate sobre cómo funcionar culturalmente sin el Estado tomando en cuanto que éste se sirve de los famosos mecanismos ideológicos para trabajar (Althusser). Resulta irónico que el señor Obando hable de utopía dándole algunas largas extrañas sobre el papel del Estado, extraño tomando en cuenta que hace poco sufrió una desagradable censura por parte de la Editorial de todos y todas los y las costarricenses, cuando le dijeron qué publicar y qué no en esa mediocre antología y le recortaron mucho del trabajo de él. Lo digo por uno de los propios dictadores de la Editorial Costa Rica que me lo restregó en la cara. El Estado no está para regular y galardonar la calidad literaria de una obra, pensar ello es como creer que Wagner tiene una real acogida en Israel. Me parece, que pensando debajo de la sombra de la iglesia únicamente encontraremos sumisión y dependencia absurda a los mecanismos de control, pero bueno, estamos en Costa Rica así que la mediocridad reina; preferimos callar y otorgar para ver nuestro libro publicado, nuestro rridiculun con premios de las entidades de poder y quien sabe, al paso que va la cosa, hasta la mano a Oscar Arias podría ser parte de un jugoso reconocimiento a futuro. Seguir pensando en los círculos de poder y reproducir el poder a partir de sí mismo es negar la creatividad literaria y, Alex, no es caer en ningún absoluto. Alfredo, me imagino que si creer que la desobediencia de la literatura es rebajarla a las jerarquías y los vicios de los individuos hasta el tope de poder es bueno, supongo que en tu lógica Bush hizo bien en prevenir cualquier ataque a su país. Y Juan, el Estado no es que sea competente, me parece que no es esa la pregunta, reformulemos si podemos ver más allá del Estado y entender la creación artística fuera de los círculos de poder, luego hablemos. Me parece que aún están años luz de la crítica consiste sobre la literatura y el poder, aun así, se regocijan y jadean ante cualquier escueta presea que se les tire como perros debajo de la mesa. Qué pena, pero algo y creo que es hora de cambiar esto.
24.02.09 @ 17:54
Comentario De: alfredo aguilar [Visitante] Email
No se que entiende Juan Hernández por desobediencia, es posible que lo relacione con la actitud de no hacer caso al papá cuando lo enviaba a hacer algo. Pues no, mi alusión era más general, quizá metafórica a una actitud contestaria. La verdad no entiendo su alusión ni que tiene que ver Bush en lo que dije menos eso de "rebajar la literatura a las jerarquías y los vicios de los individuos hasta el tope de poder es bueno", me declaro incapcitado para descifrar ese razonamiento. Saludos a todos.
25.02.09 @ 13:34
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Aunque admito que yo también tuve dificultad de comprender lo que dice Juan Hernández en su furibundo comentario, me parece reconocer en la propuesta un anarquismo no abiertamente propuesto. No esta lejos de la idea que ronda muchas cabezas, de que los premios de literatura en este país los debería otorgar la comunidad literaria como un todo, en forma colegiada, o mejora aún, popular. ¿A qué legitimación superior podría aspirar un reconocimiento, más allá de esto?
25.02.09 @ 15:58
Comentario De: Tatiana Lobo [Visitante] Email
¿Por qué no pedimos la anulación de los premios nacionales? La mayoría de contribuyentes desconoce las obras cuyos premios financia, lo que es bastante absurdo si se piensa bien.
Además... muerto el perro se acabó la rabia. Pero, ¿es sensato acabar con la rabia? ¿No será mejor dejar los premios con todo y absurdos para tener al menos un buen motivo para polemizar? Porque esta discusión está sabrosísima ¿o no?
26.02.09 @ 10:40
Comentario De: Juan Hernández [Visitante] Email
Hagamos lo siguiente: si alguien tiene interes, con mucho gusto me puede visitar en mi negocio, una venta de libros, y platicar o discutir en persona. Creo que Guillermo sabe dónde queda. En todo caso, si vos Juan lo querés, podemos seguir con el debate. Por cierto, parece que ayer jueves algunas feministas en la UNA hicieron un alboroto. Me parece que lo de Morales, el moderador del blog y todos y todas deberían organizar algo en un auditorio y ver qué pasa, está más en juego que el premio o el carácter literario de la obra y me parece que es menester denunciar ello. Tatiana: dejá las lechugas un rato y apuntate si se organiza algo en un auditorio.
26.02.09 @ 20:07
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Tatiana, más bien lo triste aquí sería que los premios subsitan como una excusa para hacer berreo a comienzo de cada año, por más divertido que resulte. La verdad es que el premio debería, primero, ser un reconocimiento, un homenaje; segundo, una llamada de atención al público sobre una obra que merece su atención; y tercero, una ayuda, incentivo o remuneración, tan necesitados en el gremio artístico.

Quizá lo que más mérito tendría sería hacer unos premios nuevos, participativos, transparentes, descentralizados, financiados con donaciones privadas o de cooperación interancional, que ganen credibilidad con los años en vez de perderla. O modificar los actuales, el mecanísmo de elección por lo menos, para que cumplan a cabalidad sus objetivos.

Un día de estos te caemos por allá, Juan. La última vez conseguimos los cuentos de Rogelio Sinán y la Antología de Narrativa de Chase, osea que hay buen material en Germinal.

26.02.09 @ 21:14
Comentario De: Tatiana Lobo [Visitante] Email
Perdón, es que suelo usar la ironía para destacar las contradicciones. Cuando digo que gracias a los premios se desata la polèmica sabrosa lo que estoy diciendo es que en Costa Rica no hay polémicas sabrosas O son insaboras o son pleitos.

¿Nadie quiere venir a comer lechugas?
27.02.09 @ 10:43
Comentario De: Guillermo B [Visitante] Email
Recomiendo un artículo aparecido en La Prensa Libre, el pasado 26 de febrero, que reseña este libro de Morales. Lo escrito por Juan acá y por Chase en el mentado artículo es claro, fuerte y sin medias tintas; además, otras opiniones tampoco transigen en lo chabacano que parece sostener la obra. Con todo, el que lea la novela no podrá decir a lo que va.

Dejo el link de LPL: http://www.prensalibre.co.cr/2009/febrero/26/abanico09.php
28.02.09 @ 15:18
Guillermo, valga la advertencia para todo el mundo. Lastimosamente, el morbo es más fuerte, y pareciera que la novela ya se agotó, todas las librerías-bazares la tuvieron y ya viene la segunda edición con fond azul. No sé si nada de esto sea cierto, pero es lo que se desprende de la página de "textos inanes", como bien definió Juan, y donde se pueden leer fragmentos que reflejan el lugar común estilístico, de un dizque humor chabacano, ingenuo y evidente.
01.03.09 @ 09:28
Comentario De: Tatiana Lobo [Visitante] Email
El asunto de los premios es más complejo de lo que parece. No es solo una cuestión de estética, que por lo demás sobre gustos no hay nada escrito.
Para sacarle partido a esta discusión me parece que debemos centrarnos en la diferencia que hay entre la moral del Estado y la moral de los derechos humanos. Luego ¿cabe tolerancia en una obra de ficción que viola los derechos humanos de un amplio sector de la población? ¿no sería meritoria de censura una novela que aplaude los crímenes contra el pueblo palestino?
Las/los autores de obras literarias no somos demiurgos más allá del bien y del mal. Somos seres humanos que trasladamos a la literatura nuestros prejuicios. También podemos contribuir a los asesinatos, como los autores nazis.

Por otra parte, la supuesta libertad de las letras puede ser una excusa para ocultar deficiencias estéticas. No es infrecuente que a los autores malditos les sobre la d.
02.03.09 @ 11:10
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Esta discusión verdaderamente trae una cola larga y es muy de cuidado, porque lo que hoy nos satisface como justa censura a otros mañana les podría servir para amordazarnos.

Son necesarias varias aclaraciones. Primero, no es lo mismo retratar personajes, discursos o eventos en los que se violan derechos individuales o colectivos, que violar esos derechos directamente con la obra. Existen delitos y contravenciones específicos para cuando una obra violenta directamente los derechos de uno o varios individuos (injurias, difamación, apología del delito, etc.). Segundo, en el funcionamiento del Estado la moral (más allá de la que protege la ley) es irrelevante, el comportamiento del Estado esta restringido exclusivamente a lo que la ley le permite hacer y por ende no puede ni debe pronunciarse más allá de lo que le autoricen las leyes. En ese sentido, el Estado no puede censurar o atacar una obra que le parezca mala o inmoral, como tampoco puede premiarla si eso significa violentar una ley.

En cuanto a nosotros, los individuos, estamos en toda nuestra libertad de repudiar una obra que nos parezca inmoral o que consideremos que violenta derechos propios o de otros. Legalmente este repudio no tiene efecto, pero lo puede tener en otras esferas de acción humanas como la comercial, la artística o la personal. Es ahí, en una o en todas estas esferas, donde debe llevarse a cabo nuestra valoración y reacción a la obra artística. La libertad de expresión es una de nuestras libertades más preciadas, pero eso no quiere decir que no se pueda o no se deba responder a lo expresado, por todas las vías posibles, si uno considera que la obra lo amerita.

Esta obra particular no lo amerita, creo yo. Es un ejemplo más bien pobre de un desquite poco ingenioso que usa un humor adolescente para encubrir un rencor que nace del castigo que se le impuso al autor por sus acciones que sí tuvieron repercusiones legales. Es, en resumen, una pataleta, y como sabemos todos los padres, la mejor forma de lidiar con una pataleta es ignorarla.
02.03.09 @ 15:49
Comentario De: Tatiana Lobo [Visitante] Email
Me parece,Juan, que estamos de acuerdo.

Me parece, Juan que estamos de acuerdo. El Estado es legalista, no moralista. Y la moral es una construcción cultural por lo tanto puede tener muy diferentes perfiles. Sin embargo ninguna sociedad humadna puede prescindir de un código alrdedeor del aucl cohesionarse, de lo contrario sería ninguna sociedad swría posible. Este es eje alrdedor del cual debemos discuir para no caer en un nihilismo estéril.

Para no perdernos a mí me parece que cualquiera puede escribir y pubicar lo que quiera, pero no con los fondos pùblicos. LEl dinero de los contribuyentes es una inversión para los conribuyentes y es antietico usarla en contra de los interes de los contribuyentes.
02.03.09 @ 19:57
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Si, creo que estamos de acuerdo en eso, Tatiana.
02.03.09 @ 21:45
Comentario De: Roberto Granados [Visitante]
Yo veo muchas ¨pataletas¨ por aqui tambien... no les parece?
Ya casi vamos a llegar a 40 comentarios todo un record!!!
Parece que después de todo, la novela de Morales ha logrado darle mas popularidad a tu blog Juan...
03.03.09 @ 15:15
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Creo que el tema de los premios ya era álgido y de interés popular, la novela de Morales quizá fue poco más que la gota que derrama el vaso. Unos temas son de interés, otros no, el blog es un mero vehículo.
03.03.09 @ 16:47
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Club de libros publica un interesante comentario de Tatiana Lobo que contiene una memoria de la reacción al despido de Morales, así como algunos de los puntos que ha tratado de comunicar aquí en este blog. Entre ellos, que la respuesta a la novela de Morales no puede ni debe quedarse en el plano meramente artístico.

http://www.clubdelibros.com/controversia.html
04.03.09 @ 09:32
Comentario De: A. Castro [Visitante] Email
Lean a Carlos Catania hoy en la Prensa Libre y comparen a los heridos por la novela de Morales. Me gusta mas Catania.
04.03.09 @ 12:09
Comentario De: Juan [Miembro] Email
El artículo de Catania está aquí:

http://www.prensalibre.co.cr/2009/marzo/04/opinion08.php

04.03.09 @ 12:31
Comentario De: Roberto Granados [Visitante]
De repente veo mucho contraste con todo lo que se ha dicho en este blog... ahora resulta que la novela de Morales no era tan mala como la pintan sino todo lo contrario...tal vez por eso no la encuentro en ningún lado. Y con todo respeto Juan... entre Catania y vos....
04.03.09 @ 13:20
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Roberto, lea usted la novela y nos cuenta que le pareció. Creo que concordará conmigo en que no es una novela de premio, ni de lejos.

Carlos Catania es una institución de la literatura nacional, un hombre inteligente y un gran escritor. Cuando yo leí ese ensayo que hoy aparece en La Prensa Libre, que Carlos Morales tiene publicado en su sitio personal desde mucho antes de todo el asunto del premio (quizá antes de la publicación del libro, incluso), me alegró la posibilidad de leer una gran novela costarricense. El decepcionado resultado de mi lectura fue la nota que lee usted arriba.

Carlos Catania sigue siendo grande, pero no es infalible. A veces reseñar la novela de un amigo íntimo, que además es el editor de la última novela del reseñador, puede causar una especie de 'ceguera de amigo' y resultar en lecturas inexplicablemente elogiosas como la de Catania.

Morales, por otra parte, tiene publicado un email de Catania en su sitio web al final de la página que aquí enlazamos, donde se nota el gozo de carácter extraliterario que le causa esta novela a Catania:

UN EMAIL DEL ESCRITOR CARLOS CATANIA (en 2007)

Querido hermano: ni se te ocurra quitar una coma a LA REBELION DE LAS AVISPAS. TAl como está es una novela aristofanesca, una avispa en sí misma y aunque en mi afán de buscar referencias, se me hayan escapado ciertos personajes "reales", me he divertido, reído, pensado y asimilado un contenido profundo que, como un río subterráneo, discurre por debajo de texto y situaciones. Pienso que tenés una bomba de tiempo en tus manos y que debés escoger el momento preciso para su publicación. Te felicito y cómo disfrutaría viendo las caras de esas camarillas cuando se enfrenten al libro! Un fuerte abrazo. Carlos.


(tomado de sitio web de Carlos Morales, aqui:
http://homepage.mac.com/carlosmorales/cmc/pages/reacciones.html
)
04.03.09 @ 16:58
Comentario De: Tatiana Lobo [Visitante] Email
Lamento que este tema se empantane en una visión restringida y no logre expandirse hacia lo que realmente interesa: por qué se produjo el fenómeno y qué significa este fenómeno.

La literatura nunca ha estado desvinculada de las transformaciones sociales. Toda literatura es testimonio de una época y sus conflictos.

Entonces, ¿qué está sucediendo con la sociedad costarricense que de pronto la oficialidad (el premio) aplaude el desprecio (la novela) por las mujeres y las minorìas sexuales? ¿Quiere decir esto que estamos ante signos de fascismo tramposamente encubiertos por un lenguaje procaz?

04.03.09 @ 19:06
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Tatiana, pienso que el premio fue otorgado por tres jurados particulares por razones poco astutas (según el acta, les parecía bien que la obra fuera controversial y polémica), pero que talvez fue respaldado "de oficio" por el Ministerio sin conocimiento directo de la obra. Actualmente se ha emplazado al Ministerio para que se pronuncie al respecto del conflicto que constituye premiar esa obra y que anule el premio otorgado y habría que esperar ese pronunciamiento, posiblemente fundamentado, para poder opinar con claridad sobre si esto fue un exabrupto o si marca una tendencia o un política del actual gobierno y el Ministerio en particular. No sé si se ha emitido tal pronunciamento pero en cuanto tengamos conocimiento de él lo copiaremos aquí para poder comentarlo.
04.03.09 @ 23:57
Comentario De: redcul [Miembro] Email
Estimados:

He leído con atención todos y cada uno de los comentarios, me parece una discusión muy interesante.

Con respecto al pronunciamiento del Ministerio, antier se lo consulté a doña María Elena Carballo, Ministra de Cultura, quien me dijo que aún no ha recibido el documento, pero que en cuanto les llegue lo conocerán.

Tengo un audio con este testimonio y otras cosas que dijo al respecto, espero subirlo a la sección de noticias a lo largo del día.

Saludos cordiales,

Natalia Rodríguez Mata, Co-directora de RedCultura.com
05.03.09 @ 10:22
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Gracias Natalia, eso sí que es una verdadera sorpresa. Esperamos el audio.
05.03.09 @ 10:36
Comentario De: Tatiana Lobo [Visitante] Email
Bueno,veremos qué dice la Ministra. Según algunas abogadas la única gestión pertinente sería demandar a cada miembro del jurado por instigar a la violencia contra las mujeres y violar así el convenio de Belem do Para.

Sea lo que sea lo que diga la Ministra este asunto es un precedente que merece un poco más de análisis. Que no se quede en el anecdotario de los premios, que vaya más alla.
05.03.09 @ 11:08
Comentario De: Lorena Salazar [Visitante] Email
Att don Juan: he leido casi todo su blog. Saco como conclusion que su razonamiento es asi: la novela de Morales es mala. Punto. Lo digo yo. Punto. El Premio se lo dieron porque los jurados son amigos. Punto. Catania es un gran escritor, pero la ve buena porque es amigo. Los amigos piensan mal, por eso no es bueno tener amigos. Cuando yo consiga amigos, podre tener un premio como los muchos que le dan a Morales, pero eso no sera facil.?No le parece que su sistema deductivo requiere ya un overhaul?
05.03.09 @ 12:21
Comentario De: alfredo aguilar [Visitante] Email
Tatiana, no tengo el gusto de conocerla personalmente y he de confesar que, a pesar de que sé por mucha gente de la calidad de su literatura, aún no he tenido el gusto de leerla, pero son lecturas que tengo pendientes. Lo que le quería decir es que leí su artículo en Club de libros y realmente me parece lapidario en cuanto al tema en marras. No deja santo sobre pedestal, sobretodo al desenmascarar a muchos dizque "progres", que en su momento cerraron filas en torno al acosador y lamentablemente entre ellos hubo hasta mujeres. Un abrazo.
05.03.09 @ 18:29
Comentario De: redcul [Miembro] Email
http://redcultura.com/php/article_detail.php?id_noticia=232#

Ahí la nota que les dije, saludos, Natalia.
05.03.09 @ 21:11
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Lorena,

Primero, la novela de Morales es mala por que en vez de aportar a la discusión se entretiene en la chota y el insulto; es mala porque sus personajes son planas caricaturas sin más vida o profundidad que el inmediato propósito de burla que cumplen; es mala por que en el cierre de la novela el autor despacha sumariamente a todos los personajes matándolos a una muerte por línea más o menos; es mala porque recicla chistes que ya he oído o leído en otras partes.

La lista de razones por las cuales la novela es mala es larga y estos ejemplos no la agotan, y aunque si es cierto que en este blog soy yo el que dice todo esto, eso no lo hace menos verdadero.

Segundo, nunca he dicho que el premio se lo dieran los jurados por ser amigos. Si se fija más arriba en los comentarios verá claramente que más bien me he cuidado de que nadie haga esa acusación si no tienen pruebas de que así fue como sucedió que le dieran el premio.

Sobre el artículo de Catania, me parece que su correo a Morales evidencia claramente su motivación para elogiarla.

En cuanto al resto de su comentario, no veo como viene nada de eso a cuento.
06.03.09 @ 08:22
Comentario De: Juan [Miembro] Email
El audio del la entrevista fue muy informativo. Tiene razón la ministra de que el asunto solo se puede resolver legalmente, porque el Estado esta obligado siempre a apegarse estrictamente a las leyes en todos sus actos.

Mencionó, también, que los premios son inapelables, que es algo que está en la ley de premios. Pero aquí cabría aclarar que no es lo mismo apelar un premio usando bases artísticas, lo cual no esta permitido por la ley, que impugnar en vía administrativa la legalidad del acto administrativo que otorga el premio (la resolución firmada por la ministra, no la decisión de los jurados) porque violenta normas jurídicas superiores a la ley de premios, como sería el caso de un convenio internacional.

A pesar de todo eso, queda siempre la cuestión, como mencionaba Tatiana Lobo, de por qué se le otorgó en primera instancia. La novela de Morales, para ser premiada, tuvo que haberle parecido valida, valiosa e importante a los jurados. Eso evidencia que hay una corriente de pensamiento en el país que coincide con la que Morales retrata en su novela. ¿Cuales son los alcances de esa corriente, cuanta gente la comparte? No lo sé, pero sospecho que no son pocos.
06.03.09 @ 08:49
Comentario De: Tatiana Lobo [Visitante] Email
Gracias, Alfredo Aguilar, por compartir conmigo la conviccion de que si se hace una crítica debe señalarse a los responsables. Sale caro, se lo aseguro, pero de nada sirve contar el milagro si no se menciona al santo. En cuanto a la complicidad de las mujeres...la misoginia es como el racismo: las víctimas interiorizan el mensaje devaluado.
Hay una coincidencia muy curiosa. Cuando escribí mi último libro, Candelaria del Azar, no imaginé que esta novela sería la otra cara de la "medalla" que se discute en este espacio. Aborda el mismo tema pero desde la acera de enfrente.

Aprovecho para decirle a Lorena Salazar que su metáfora de taller mecánico me parece dictada por el machismo. Un debate no es un encuentro de boxeo.
06.03.09 @ 08:59
Comentario De: Roberto Granados [Visitante]
Saludos Juan
La novela que aquí critican es un capítulo más en la historia de Carlos Morales mezclada con ficción. Nunca se ha caracterizado el autor por comentarios u opiniones que busquen caer bien a todos...y la verdad no veo porque tiene que hacerlo. En eso estamos claros.
Por ejemplo, su libro anterior al hoy premiado avispero, reclama duramente el papel de los medios de comunicación y la desgracia de la labor periodística de las últimas decadas, ahí tampoco se guarda nada y por supuesto, no le cayo bien ni a la Nación, ni a ningún medio de poder.

Con respecto a la novela, a mi me hizo falta quizás un personaje más estructurado que acompañara al lector a lo largo de la novela (esta es solo mi opinión, humilde como la suya Juan?), sin embargo el sistema aleatorio de pantallas que propone hace eco de lo que sucede a diario en internet, casi podríamos decir que funciona como este blog...raro que usted no lo vea así. La gente entra y sale del relato con facilidad cierto?

En fin, la novela sorprende, hace reir y pone a pensar en el camino que toma la educación superior de nuestro país, en la peligrosa posición de algunos grupos feministas, que más que defender a las mujeres desean acabar la testosterona del mundo... Eso no a todos les causa gracia.

Por ultimo, usted dice que Carlos Catania no es infalible, supongo entonces que usted si lo es. Dice que Catania es grande, pero inmediatamente lo desacredita ¿osea?. Mis amigos íntimos suelen decirme las verdades sin reparo y eso se agradece... lo hacen los suyos? supongo que no porque usted asume que los amigos están ahí solo para babear.

Repito... entre Catania y vos.....

Saludos y espero no pasear mas por esta "pantalla" que fácilmente podría ser la 51 de la mentada novela...
06.03.09 @ 15:58
Comentario De: Tatiana Lobo [Visitante] Email
Preocupante el contenido ideológico de Roberto Granados cuando afirma que "las feministas desean acabar la testosterona del mundo".

No me hace ninguna gracia. Aunque parece divertida su exaltación de la virilidad, por ese camino llegamos a la swástica y a las hogueras del santo oficio.


06.03.09 @ 19:32
Comentario De: Juan Hernández [Visitante] Email
En el Semanario de ésta semana se empieza a publicar una serie de tres partes sobre literatura y poder y otras heces... Son de mi autoria, tal vez sirvan para debatir sobre algunos roles en las letras y los mecanismos de entregas de premios. Bueno...
www.semanario.ucr.ac.cr/index.php/mainmenu-opinion/449-prevenciones-literarias.html
06.03.09 @ 20:24
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Roberto,

El sistema aleatorio de pantallas, como lo llama usted, es un recurso literario bastante tradicional de capítulos que se enfocan en determinados personajes alternativamente. La flojera del hilo argumental tampoco es nada novedosa. No tiene, ni siquiera, el mínimo ingenio que requiere Rayuela, una novela que ya tiene 50 años, para proponer formas alternativas de lectura. La novela hipertextual, que usa los mismos mecanismos que Internet y una verdadera interacción entre lector y autor, es un animal muy diferente al que discutimos aquí. Para referencia, simplemente porque está más a mano, la wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Narrativa_hipertextual

En cuanto a Catania, me obliga usted a explicitar el punto que se rehúsa a comprender: Una crítica literaria elogiosa cuya motivación final es "cómo disfrutaría viendo las caras de esas camarillas cuando se enfrenten al libro", no tiene validez. Si a Catania le gusta el libro porque le cae mal la misma gente de la que se burla el autor, debió haber dicho eso.

En nuestro país esa duplicidad, esa costumbre, tan común en políticos, de tener una agenda personal detrás de todo acto público ha terminado minando la confianza de todos en las instituciones y las personas y no debe dejarse pasar, ni alabarse, ni permitirse.

Si usted prefiere ese tipo de novela y ese tipo de reseña esta en su derecho, pero me queda claro que jamás lograremos conciliar nuestros puntos de vista.
07.03.09 @ 09:43
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Juan Hernández, esperamos los otros dos para poder comentar.
07.03.09 @ 09:51
Comentario De: Juan [Miembro] Email
Alexánder Obando publica en su blog, El más violento paraíso, una reseña de la novela de Morales, La Rebelión de la avispas.
08.03.09 @ 20:53
Comentario De: Juan [Miembro] Email
La reseña de Alfonso Chase de la novela de Carlos Morales se puede leer aquí.
08.03.09 @ 20:56
Comentario De: Alexánder Obando [Visitante] Email
Juan Hernández. Me gusta mucho tu intención de poner las cosas en claro, pero te aconsejo lo siguiente: ya estás muy mayorcito para creer en cuentos de "dictadores de la editorial".

Roberto Granados hizo algo muy común en nuestro medio: echar frente a nosotros una nutrida cantidad de estiércol y luego avisar que ya no vuelve más por estos potreros.

Efectivamente, Juan, he escrito una reseña del libro de Morales. Simplemente es imposible quedarse callado ante una posición tan degradante. No soy quien va a pasar en silencio mientras en Costa Rica se promulgue la mentira de que esa fue la mejor novela del año.
08.03.09 @ 22:02
Comentario De: Juan Hernández [Visitante] Email
Mi querido Alex, hermoso tu comentario sobre la novela de Morales. Al igual que la mayoría de los comentarios (menos el de Catania y casi ocho que he tenido oportunidad de oir). Pucha, no sé si es a mí al que le tirás sobre echar kk y jalar, si es así por eso escribo, sino ya puse dirección de dónde me pueden localizar y en la página está el telefóno, la verdad es que hay que dejar la costumbre de estar en sitios públicos siempre, prefiero las visitas, pero dado el caso...
Sobre lo de la cuestión dictatorial, pues es cuestión semántica si lo querés. No sé, decime cómo catalogas a Oscar, Claudio y Jorge? Qué trabajo están haciendo y que pretenden? Me imagino que cuando el Estado le publica a uno trabajos la percepción cambia y ya nada se ve tan peligroso, no sé, pregunto la verdad, y la pregunta va en general. Sobre la lucha por la verdad y la justicia y otras heces respecto al asqueroso acto de corrupción, me parece muy justo que exista gente que de su punto de vista, pero Alex, incluyo todos y todas, no es sólo eso. Por ejemplo, dónde está la gente comprometida con el pueblo y todo ese discurso panfletario, pero necesario? Anita Rossi, por ejemplo, se desgarra las vestiduras por el pueblo en contra del TLC y ahí está su texto obligatorio costando lo mismo que los desayunos de una semana de una familia pobre. ''Viaje al Reino de los deseos'' no está ni en bodegas, aun así la gente anda como loca en las calles porque lo están pidiendo, ¿será que Rafita no quiere dar los derechos porque hay otra editorial que lo quiere comprar? Dicen que Norma paga muy bien y hasta da plata para premios, no sé, rumores en el submundo de los libreros. Entonces veremos libros a un precio enorme, y ahí nadie dice nada y todos y todas pasan en silencio en la democrática y pacífica Costa Rica.
No sé Alex, te felicito por no pasar a la historia como una persona que dejó que sucediera esa atrocidad, me alegro porque la verdad no podía conciliar bien el sueño, hoy creo que podré dormir bien. En todo caso, Juan M., disculpá que se saliera el debate central. No sé, podés moderar a ver qué pitos tocamos.
09.03.09 @ 19:16
Comentario De: Sergio [Visitante]
Encuentro más pobreza mental en toda esta página que en la novela criticada. Siempre el que pierde llora. Por qué mejor no estudian o trabajan en serio para que algún día ganen ese premio que hoy critican? Por ese camino jamás van a lograrlo.
09.03.09 @ 20:41
Comentario De: Alexánder Obando [Visitante] Email
Juan Hernández, lo de kk no iba dirigido a vos sino a otro comentarista en el blog. Respeto demasiado tu posición como para tratar de minarla con un artilugio tan corriente. El otro, ese sí merece dicha acotación.

Estoy a tus órdenes para discutir lo que sea respecto a la ECR. Tengo una opinión diversa de la institución basada en cada uno de los miembros directivos que por ahí pululan. Unos son gente honrada y trabajadora, otros son hasta muy dedicados a su trabajo y al bien de las letras nacionales, pero hay otros, que son un estorbo como una piedra en el zapato. Lo peor de todo es que esas piedras han tratado de boicotear el trabajo de la gente de avanzada y han logrado, como ya viste, arrastrar a los premios nacionales hasta el fondo del la escoria y la infamia.

También prefiero los comentarios privados en privado, por lo que tenés mi correo a la disposición en mi blog.

Al señor que firma "Sergio", parece, caballero, que usted no ha leído la novela de Morales. Nada en el mundo, se lo garantizo, nada, puede ser más mentalmente pobre que ese brebaje de brujas locas que el Sr. Morales ha conjurado.

En cuánto a trabajar y estudiar, le propongo lo mismo, para que su insolvencia literaria no pase a ser otra histroia digna de "La rebelión de las avispas".
09.03.09 @ 21:33
Comentario De: Juan Hernández [Visitante] Email
segunda parte de Prevenciones Literarias
www.semanario.ucr.ac.cr/index.php/mainmenu-opinion/483-prevenciones-literarias.html
11.03.09 @ 19:14
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Juan Murillo

Juan Murillo

Escritor nacido en San José, Costa Rica en 1971. Autor de las colecciones de cuentos Algunos se hacian dioses (EUCR 1996), En contra de los aviones (ECR 2011) y La isla de los muertos (Germinal 2012), así como de artículos de crítica literaria y reseñas de obras nacionales y centroamericanas. Compiló junto con Guillermo Barquero, la antología de narradores costarricenses nacidos después de 1965 Historias de nunca acabar(ECR 2009).

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